El uso reiterado de lenguaje soez e insultos en los espectáculos de Carnaval 2026 ha quedado en el centro del debate público tras un fuerte pronunciamiento del productor televisivo y teatral Ricardo Artola, quien expresó su preocupación por lo que considera una naturalización excesiva de las “palabrotas” en los escenarios del Teatro de Verano y en la rueda de tablados de Montevideo y el área metropolitana.
Con una extensa trayectoria vinculada al Carnaval -fue animador de tablados desde 1976 y productor de transmisiones carnavaleras durante años-, Artola aseguró que nunca había escuchado tantas groserías como en la edición 2026. “No soy pacato, pero nunca escuché tantas malas palabras. Es un abuso del recurso”, afirmó.
El productor volcó su reflexión en una publicación de Facebook que rápidamente generó repercusión y superó los 200 comentarios en pocas horas, en su mayoría respaldando su postura. En ese texto, Artola aclaró desde el inicio que no se trata de una cuestión moralista: “No soy pacato. Yo las digo en privado, y hasta más fuertes, pero públicamente me cuido. Veo que ahora es moneda común decirlas en espectáculos de Carnaval”.
Según explicó, el problema no es la existencia puntual de una grosería como recurso expresivo, sino su uso constante y sin elaboración. “Antes se decía alguna palabrota como recurso extremo o había chistes sugeridos por las rimas u otros recursos. Hoy es directo, permanente. Se naturalizó el lenguaje soez”, sostuvo.
Artola también vinculó el fenómeno a un cambio generacional y cultural. “La juventud se acostumbró a hablar así. Pero no entiendo cómo se disfruta. Insultar no es libertad de expresión”, remarcó, cuestionando la idea de que el uso de insultos esté amparado automáticamente por ese concepto. En lo que va del Carnaval, aseguró haber escuchado groserías “todas las noches” en distintos conjuntos, con expresiones como “la c.. de tu madre”, “andate a…”, “sorete” o “c…”, entre otras, integradas al repertorio de este año. “Es generalizado”, señaló.
“Hago un llamado a los componentes, libretistas y directores: mejoren el lenguaje, no bastardeen la cultura popular”, expresó. En ese sentido, contó que tomó conocimiento de un director que habría prohibido el uso de malas palabras en su espectáculo.
“Felicito a ese director. Espero que sea así”, dijo.
Para Artola, el debate trasciende lo artístico y tiene impacto social. “No hay nada más importante para la cultura popular que el Carnaval. Si lo bastardeamos de esa manera, después vamos a salir a hablar naturalmente con insultos en todos los ámbitos”, advirtió.