Apuestas a la mañana

| Magazines matinales representan la única competencia de todos los canales con producción nacional. Debate entre ellos.

 20090814 394x593

Alas 8:00 o a las 9:00, cada canal abierto comienza con su "reality", como compara Carolina García, de Buenas y santas. Magazines matinales de tres horas donde conviven, una tras otra y en vivo, la noticia policial más cruda y un móvil en una escuela carenciada y un desfile de modelos y la receta del budín de chocolate y las líneas abiertas a la audiencia y las bromas entre los conductores. Tres o cuatro figuras por programa están al volante de estos ciclos que hoy representan la única competencia con productos nacionales de los tres canales. O de los cuatro, porque últimamente la señal estatal condimentó su mañana con una propuesta de magazine.

¿Cómo viven desde adentro esta competencia? ¿En qué los cambió? ¿Cómo se relacionan entre ellos?, ¿Quiénes conforman el público mañanero? Para estas y otras preguntas, para que se saquen chispas o se halaguen, Sábado Show convocó a un miembro de cada uno de los equipos matinales. Sara Perrone por Buen día, Uruguay, Christian Font de Bien despiertos y de Buenas y santas, acudió Carolina García. Los tres se conocen de este medio televisivo tan pequeño, pero nunca trabajaron juntos y claro, no se miran mutuamente en la pantalla.

Antes que las palabras, los números: en lo que va del año, Buen día, Uruguay va liderando en el promedio la audiencia. Bien despiertos suele ocupar el segundo lugar y Buenas y santas, el más nuevo de los magazines, por lo general marcha tercero, aunque este orden depende de cada día.

En números -muy- brutos los tres se disputan un público de 100.000 televidentes que cada mañana enciende el televisor y, control en mano, decide. ¿Cómo atraparlo? Font abre el fuego: "Creo que los magazines de la mañana ampliaron su público. El target "ama de casa" ya no es una cosa excluyente a la hora de referirse a la audiencia de estos programas que, por otra parte, le marcan un poco el tono de la mañana a la gente. Entonces, me parece que todos han ganado en ritmo y en variedad".

Sara Perrone: "Lo fundamental es mantener la esencia. Buen día, Uruguay tiene 11 años al aire y hemos sido primeros siempre o, algún año, peleamos por el segundo lugar. Entonces, ¿cómo nos mantenemos? Apostamos siempre a la renovación sin dejar de ser los mismos. La comunicación con la gente nos da la velocidad para darnos cuenta de qué es lo quiere, dónde está. El Buen día, Uruguay de hoy no es el mismo de hace ocho años, pero la esencia sí: es un programa que te divierte, te acompaña y te entretiene".

En eso coinciden los tres. El magazine es algo que se ve con el volumen alto, mientras se prepara el desayuno, se chequea el mail, se apronta una ducha. Va Carolina García: "Lo que nosotras vemos, que somos las nuevas en esto, es que evidentemente la gente tiene una preferencia por uno y otro programa, pero a la vez hay una movida. Nos pasa que un día ganamos todo (en términos de audiencia) y al otro día, perdemos todos. Entonces, decimos: ¿por qué son tan infieles?".

REALITIES. Todo comienza muy temprano. Estos seres televisivos se levantan a las cinco o seis de la mañana, llegan al canal y tres de las 24 horas, un 12,5% de su vida, la pasan frente a una cámara de televisión, en vivo. De ahí que García compare: "Los programas de la mañana son lo más parecido a un reality; lo que ocurre en tres horas de vivo es real. Hay un contenido, un guión, pero la gente también busca identificarse con el personaje de la televisión; cuanto más natural seas, más se identifica la gente".

Naturalidad, entonces, parece ser la receta que buscan cada mañana aplicar los conductores de estos ciclos. "¿Un reality? Creo que tenés el título de la nota", bromea Font. Y continúa: "Es tal cual. Nosotros somos tal cual aparecemos al aire. La gente que va a Bien despiertos lo comenta después: ustedes son una cosa en cámaras, unos bromistas, y afuera del aire, son iguales. Es así. Claro, yo tampoco hago horas extras de comunicador. En la vida tengo el mismo humor, la misma impronta, pero con un perfil más bajo".

También está el valor del equipo, pues estos programas se conducen a coro. "Es insostenible hacer estos ciclos tan largos, de todos los días, si no hay un equipo que reme parejo para el mismo lado", asegura Perrone y los demás coinciden. García comenta: "Nosotras tenemos el terreno muy ganado por la afinidad y el trabajo previo en la radio. Con Emilia (Díaz) y María (Gomensoro) nos conocemos mucho", dice en referencia a sus compañeras de Consentidas.

¿Nunca un cortocircuito? "No, puede pasar eso de no me gustó tanto aquello, como en toda relación laboral. Pero le conozco mucho el humor a ellas, sé por los gestos cuando una quiere intervenir, sé en qué rol me tengo que poner cuando ellas asumen un determinado papel, entonces el contrapunto funciona muy bien".

Interrumpe Font: "En este momento, yo estoy comodísimo con el equipo de Bien despiertos. Bendita TV nos retrataba como una familia y es efectivamente así, lo vivimos como una familia. Está eso de que peleamos siempre a Gastón (Solé), pero ustedes no saben lo que es Gastón. Te matás de la risa, es hilarante el humor que maneja el tipo. Y a María (García), si bien tenemos estilos distintos, yo la siento como una hermana mayor..."

"No le va a gustar nada ese comentario", bromea Perrone.

"Quiero decir -continúa Font- que me siento muy cómoda con ella, es como un amparo que tengo".

COMPETENCIA. Quebrado el hielo, y la primera mano de póker, vinieron momentos de más rispidez. El tema: el tan preciado rating. Vamos con Christian Font: "Yo no miro mucho los números. A veces pregunto por algo puntual. Pero a mí me gusta el programa que hacemos, me gusta Bien despiertos y estoy conforme".

"Yo discrepo", interrumpe Perrone. "Creo que uno tiene que estar convencido de lo que hace, conforme con su trabajo. Ahora, hay gente que trabaja en televisión que dice que el rating no le importa, pero al fin, nuestro trabajo es atrapar al público y eso es lo que reflejan las mediciones. Porque si vos vas siempre ganador, seguís haciendo las cosas igual, pero si vas perdedor, perdedor, tenés que intentar cambiar porque algún día te van a sacar del aire. Entonces, el rating es importante, no para seguirlo minuto a minuto, pero sí la tendencia".

Font la mira y pone paños fríos: "Estoy de acuerdo, pero lo que yo digo es que personalmente no sigo tanto las mediciones. Hay gente en el canal encargada de eso".

Carolina García ventanea un poco de afuera esta discusión, por ser Buenas y santas un debutante de las mañanas: "Nosotras estamos construyendo la esencia del programa, probando distintas cosas. A diferencia del Canal 4 y 12, que tienen un informativo previo, nosotras abrimos la programación del 10. Entonces, cuando arrancamos dijimos: vamos a hacer una revista que no tuviera tanto qué ver con la actualidad, con lo informativo, pero no funcionó. Nos dimos cuenta de que la gente, a esa hora, quiere noticias y actualidad y las estamos incorporando".

Christian Font vuelve a la carga: "El rating es algo también relativo. Hay un tema de horario de encendido, por ejemplo. Buen día Uruguay arranca a las 9:00 y va hasta las 12:00 y nosotros y Buenas y santas vamos de 8:00 a 11:00. Entonces, cuando se mide número a número, Buen día... ganó pero en una de esas horas estaba solo y en una hora de mayor encendido, con más gente que prende el televisor".

"No, nosotros ganamos en toda la gráfica, de 9:00 a 12:00. Mirá los ratings", dice Perrone. Y Font: "De esto me entero por vos, Sara. Ya te digo que nunca pregunto los ratings. Sí sé que el año pasado hubo un día que hicimos 6 puntos, que fue algo histórico".

Con los paños más fríos llega Carolina García: "Creo, igual, que este año está bastante repartida entre los tres. Es cierto que Buen día... tiene la mayor parte de la audiencia, pero hay momentos de la mañana en que las cosas se emparejan. Y eso me gusta porque lo ideal es que haya audiencia para todos y podamos seguir compitiendo en igualdad de condiciones".

Totalmente, coinciden los tres. Y se larga Perrone: "A mí me gusta competir y ganar. Y más allá de que lo pelee a Christian, creo que la competencia, con productos nacionales, es fundamental. Nosotros estuvimos solos en algún momento y la gente nos decía: "qué bueno que no tienen competencia". Y para mí es al revés porque la competencia te obliga a no dormirte en los laureles y en el programa siempre buscamos qué es lo nuevo. Además, no es un juego. Es trabajo. ¿Ustedes saben cuántas personas hay detrás de una hora de aire? Mucha gente trabaja para eso. Ojalá hubiera más producción nacional, los canales empezaron por la mañana. Ahora, sería bueno que siguieran por la tarde, donde hay más gente mirando televisión".

Apagado el debate, las cosas derivan en qué puede funcionar. Carolina García: "La naturalidad, la comunicación con la gente, la variedad, eso funciona. Pero después hay un montón de cosas que no sabemos. Lo que decía antes: a veces tratamos algo que funcionó la semana pasada, que anduvo bien, pero al traerlo, no marcha. ¿Por qué? No tengo elementos para contestar".

Bien despiertos cosechó el año pasado muy buenos niveles de audiencia. Se le atribuye a la repetición y comentario del ciclo de Showmatch Bailando por un sueño. Font opina: "Se nos decía eso, pero si uno cronometraba el programa, lo de Tinelli no era más de media hora. Creo que lo que funcionó no era eso, sino toda la estructura que era entretenida, que daba actualidad y acompañaba bien a la gente. Además, se nos acusó de repetir a Tinelli y Buen día Uruguay hizo lo mismo con Gran hermano y con Operación triunfo".

Perrone: "A nosotros, como conductores, los magazines de la mañana lo que nos da es esa posibilidad de un día estar en un cinco estrellas con un actor reconocido y al otro, en un barrio carenciado entregando una donación. Es un trabajo que te nutre constantemente".

Font coincide y va a más: "Creo que los magazines son formatos todavía nuevos en Uruguay y que hay mucho más por hacer, por variar, por innovar".

En el fondo, además, está la respuesta de la gente. Perrone: "Estos programas, al ser una compañía, generan también una identificación muy fuerte con la gente. Hace poco se murió mi padre y yo no podía creer la cantidad enorme de mensajes que recibí cuando volví a trabajar. O la gente que me paraba en el supermercado y me daba un beso".

Interrumpe García: "O la gente que te dice: "le puse a mi hija tu nombre". A mí me pasó y a Emilia también. Ahí es cuando frenás y decís: ¡cuánta responsabilidad!

De vuelta la imagen del reality, ¿son tal cual salen en TV tres horas al día? "Sí, sería imposible sostener un personaje. Yo soy así como ven. Claro, sé que tengo una cámara en frente y hay cosas que no puedo hacer o decir", responde Perrone.

García complementa: "Soy siempre yo; a veces potencio más una parte u otra de mí. Por momentos juego el rol de una Carolina más descreída, de mala de la película, pero todas jugamos a ir asumiendo distintos roles".

Y termina Font: "Yo soy cómo aparezco. Y también descubrí hoy que Sara es en persona igual que como aparece en la televisión. Es más, durante partes de esta entrevista, me sentí igual que Leonardo Lorenzo", bromea el conductor.

¿Solemnes o con humor?

Cuando Christian Font entró a Bien despiertos, alguien le dijo: "La gente no quiere humor en la mañana". Cuenta la anécdota y dispara el tema sobre la mesa.

Su colega Sara Perrone toma la palabra: "Es cierto lo que dice él. Hay un pensamiento de que si uno hace las cosas más distendido, con humor, es menos serio. Entonces, a veces se ve a alguien dando las noticias y dicen: ah, qué periodista. Y de repente está leyendo un telepronter. Entonces, uno puede decir lo mismo desde el humor, desde el borde de la cornisa, pero es mucho menos respetable que lo otro".

Font: "Claro, desde la solemnidad asumís mucho menos riesgos. Pero para nosotros, que estamos tres horas al aire, es fundamental desdoblarse porque en un momento das la noticia policial más cruda y a los cinco minutos, tenemos que hablar de la receta del budín de chocolate o viene un desfile de modelos".

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar