COMEDIANTE

Alita Menéndez, una comediante por las nubes con varios proyectos para el 2020

La actriz, cantante y comediante integrará el Festival de Teatro de Patagonia, estrena dos dramas, un unipersonal de comedia y los miércoles hace stand up

Alita Menéndez. Foto: Daniel Ayala
Alita Menéndez. Foto: Daniel Ayala

Hace 10 años que es actriz y cinco que empezó a hacer stand up, y desde entonces su carrera no ha parado de crecer. Si bien se consideraba un poco tímida a la hora de exponerse en las redes sociales, fue gracias al personaje de “Pata Cajetilla”, cuando Alita Menéndez comenzó a tomar más exposición. Ese personaje, del cual Menéndez todavía no logra explicar el éxito se convirtió en su carta de presentación y es uno de los personajes que estarán en los distintos proyectos que esta actriz y comediante tiene planeados para el año próximo. Sobre el carnaval, su nuevo espectáculo que dirigirá Florencia Infante y el Festival Internacional de Teatro de la Patagonia al que irá en agosto, charló con Sábado Show.

Es madre, actriz, comediante, cantante, standapera e improvisadora. Hace tres meses fue madre por segunda vez y a los 15 días ya estaba haciendo stand up. Se trata de un gran cambio el que hizo esta mujer que dejó su empleo seguro en el Codicen donde se desempeñaba como Encargada de Licitaciones, para dedicarse de lleno a lo que más le gusta, actuar y hacer reír a los demás.

Alita Menéndez. Foto: Daniel Ayala
Alita Menéndez. Foto: Daniel Ayala

Mujer inquieta y con importantes proyectos para los meses próximos, ya se encuentra trabajando en el unipersonal de humor que dirigirá Florencia Infante, con quien Menéndez siente una gran afinidad tanto laboral como personal, y que estrenará el año próximo. También tiene dos proyectos a estrenar en 2020 que no son cómicos pero la llenan de satisfacción y le permiten mostrar una faceta distinta a la que se conoce de ella. Uno de esos proyectos tiene textos de Dino Armas y dirección de Myriam campos, y el otro el libreto de Federico Roca y la dirección de Alicia Dogliotti.

Además se encuentra ensayando para su presentación en el Carnaval, donde volverá a ponerse la camiseta de Revista House, cuyos ensayos son alternados con eventos empresariales, despedidas y fiestas que la convocan cada vez más seguido.

Alita Menéndez es una mujer que ha ido mutando con el tiempo para dedicarse a lo que le gusta y cuyas jornadas ahora se dividen entre los días para la familia y las noches para el arte. Y ese arte que ha ido construyendo con mucho ensayo, dedicación y esfuerzo y que ya está rindiendo sus frutos.

En las redes sociales, donde se sentía tímida antes, ha ganado mucha visibilidad gracias al personaje de Pata Cajetilla, una mujer que nace de un momento complicado de Menéndez y que le permite reírse de los estereotipos y de paso criticar un poco la insensibilidad de algunas clases sociales hacia el resto de la población. Ese personaje, que tiene pocos meses de creado le ha dado una visibilidad que Menendez no esperaba encontrar, aunque ya está sabiendo aprovechar para sus próximos proyectos.

En agosto viajará hasta la Patagonia, donde será parte del Festival Internacional de Teatro gracias a esa mezcla de comedia improvisada y stand up que tan bien le sale y tantos elogios ha recibido.

Cuando la carrera de Menéndez parecía ir rumbeada al canto, surgió un proyecto junto a Carlos Perciavalle que lo cambiaría todo.

Mientras trabajaba como cantante junto a Carlos Perciavalle, en la obra Mi vida con China, Menéndez se animó a probarse como actriz. “Yo cantaba con él en la obra y estábamos solos en el camarín y charloteábamos seguido. En un momento me dijo que me veía como China Zorrilla y él no sabía la mitad de las cosas que hacía porque me salía la voz de China y se emocionó en el escenario. Trabajar con él fue una cosa de locos, porque tiene un conocimiento arriba y todo ese arte te lo transmite con la mirada. La verdad es que chupé rueda como loca”, recuerda Meléndez.

—¿Cómo surge participar en Mi vida con China?

—En Mi vida con China yo cantaba y Carlos actuaba, mientras se pasaban videos de China y se contaba toda su historia. Entonces me di cuenta que podía hacer una voz parecida a la de China, pero todavía no se lo había dicho a él. Y ese día que me doy cuenta que puedo hacer eso se emociona en el escenario y me dice: “por un momento te vi el aura de China”, y así fue.

—Te vas al Festival Internacional de Teatro en Patagonia, el próximo agosto.

—Me voy al festival y cuando me llamaron no lo podía creer, porque no me presenté y fue por recomendación, porque el espectáculo que hago no se hace no solo en Uruguay, en la región no se hace, que entrevera varias artes como la comedia, el stand up y la improvisación y el celular, les pareció copado, revisaron unos videos que tenía en Youtube y bueno, dieron conmigo. Yo en ese momento no entendía nada, solo calculé el tiempo que iba a tener el bebé para esa época por el tema de la teta, porque no lo puedo abandonar durante muchos días. Va a tener casi un año, me voy lo mínimo, tres días y si no llego a tener leche no lo llevo y que sea lo que Dios quiera.

—Viene un año cargado para vos porque vas a estrenar una obra que dirige Florencia Infante y otras producciones que no son de comedia.

—Sí, una de las de no comedia es con Dino Armas y la otra con Federico Roca, y ya de arranque es una cosa fabulosa. Imaginate que todo el año parado que tuve en 2019 porque tuve un embarazo con reposo, me voy desquitar el año que viene. El año que viene se equilibra mi energía. Tenía mucho miedo, porque soy una artista que vive de esto y parar un año, se siente. Y el arte también hay que ver cómo uno está parado para aguantar un año, y no quería quedarme atrás, fue todo lo contrario.

—Lo que hiciste fue tomar impulso para saltar al 2020.

—Exactamente. Y también fue un parate para recolocar en mi cabeza lo que tenía ganas de hacer y para dónde quería ir. Me reafirmé en mi intención y por ahí puede ser positivo.

—Entre medio también creaste este gran personaje de Pata Cajetilla que difundís por tu cuenta de Instagram.

—Sí, Pata Cajetilla nació de mi depresión porque eso de estar en reposo y sentada, llegaba un momento en el que no bancaba más. Tenía que hacer algo chiquito para compartir, reírme yo y la gente. Para mí el contacto con la gente es necesario y no estaba sucediendo, salvo la gente que me venía a visitar. Y me dije: tengo que hacer algo. Entonces rehabilité mi Instagram que tenía dormido porque no me gustaba mucho y empecé a jugar con Pata y esta mujer tomó rumbo propio. Es más, es ajena a mí, es otra persona con su personalidad y a los 15 días me estaban llamando de una radio para trabajar desde casa. Después no pude seguir porque con el tema de los eventos y mucho trabajo que me salió de pronto, tuvo prioridad el tema económico.

—Y Pata tiene algo como Perciavalle con el uso del teléfono para hacer comedia.

—Totalmente. Además generamos empatía porque cumplimos el mismo día, el 16 de mayo los dos, y él es muy del horóscopo y todo eso. Es un tipo muy buena onda y generoso y si hay algo que me quedó para toda la vida fue cuando me dijo: “Alita, el público quiere que te vaya bien”. Con eso se te van los miedos y se te va todo. Porque el público va buscando lo que tenés para ofrecerle, es maravilloso. No hay forma de errarle. La gente va hasta ahí, se toma un ómnibus o un taxi, o compra nafta para ir en auto, compra tu entrada; entonces está todo pronto para que suceda. A veces uno cree que no y va como peleado, y es un gran error.

—¿Cómo conociste a Florencia Infante?

—A Flor la conocía a través de la improvisación y fue mi directora en una obra que hice con Germán Medina primero en el Teatro La Candela y después en el Undermovie. Y pegamos onda con Flor enseguida. Y ahí estamos, intercambiando siempre el arte. Porque además las dos estamos en caminos parecidos, somos madres al palo todo el día, manejando varias artes a la vez.

—Y todas las semanas seguís en El Comedy con tu unipersonal de humor.

—Sí, tengo un unipersonal que es este stand up improvisado todos los miércoles y se convirtió en un clásico que para mí es mi aliento de todas las semanas. Además me copo mucho, tengo mucho contacto con la gente que es lo que más me gusta. Me quedo a chusmear y a leer los mensajes que me quedaron por leer.

—¿Cómo es hacer un espectáculo de stand up donde los temas son improvisados?

—El espectáculo consiste en que la gente me envíe, antes de que empiece, mensajes por Whatsapp con las temáticas que se van a hablar durante la noche, y surgen cada cosa que no te imaginás.

—Y como si todo esto no fuera suficiente ahora nomás empezás con el Carnaval, de nuevo con la Revista House.

—Sí, así está la señora, entre la teta y el teatro.

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