César Bianchi
Confíen compañeros, vamos a ir al Congreso y vamos a decidir como compañeros, como hermanos, como gente comprometida. Y tengan presente que a la hora de la verdad no por estar arriba dejamos de estar abajo. ¡Viva el Frente!". Así terminó su discurso José Mujica y llegaron los aplausos fervorosos de los casi 3.000 militantes frentistas en Rosario, Colonia, que fueron a ver juntos en escena a Danilo Astori y al "Pepe", como todos lo llaman. Los dos precandidatos más fuertes en la interna del oficialismo salieron por bambalinas.
Astori se fue abrazado por un allegado que lo acompañó hasta su auto. Allí lo esperaba su mujer (que también es su secretaria) Claudia Hugo, al volante. Nadie salió a despedirlo.
Por otro lado se fue Mujica, acosado por decenas de militantes de todas las edades que se le tiraban encima, lo alentaban, le refregaban banderas tricolores por la cabeza, le ponían micrófonos, le sacaban fotos con su celular y le gritaban "¡Pepe presidente!".
Algunos de su entorno formaron un cordón humano para permitirle pasar y llegar hasta su auto. Cuando lo logró, debió soportar que jóvenes lo aplastaran, que insistieran con las fotitos digitales y los micrófonos de los noteros contra su bigote. Le hacían preguntas tan predecibles como: "¿Y? ¿Cuál va a ser la fórmula, Pepe?" Víctima de un fanatismo digno del que acostumbra padecer un rockstar, soportó estoico el "fervor popular".
EL DOCTOR Y EL CAUDILLO. Unos minutos antes, luego de un sólido repaso de los logros de la primera gestión de un gobierno de izquierda por parte de Astori, Mujica hizo una confesión: "Nadie se chupa el dedo. Es probable que puédamos (sic) estar con el compañero Danilo en la fórmula presidencial". Después lo miró y dijo que era "un crá, un fenómeno", que se había pasado leyendo libros de economía. "Por suerte lo tenemos, sino marchábamos al espiedo", agregó. Parecía un comediante, no un político.
En una entrevista concedida a Qué Pasa al mediodía del mismo sábado 25, whisky en mano, previo a un asado con cuero con productores queseros en Colonia Valdense, aceptó compararse con el ex ministro de Economía: "¡Claro que somos distintos! Yo me pasé 14 años sucuchado y 10 en un sótano, sin leer un libro. Él era decano de la Facultad a los 35 años. Un tipo admirable".
Adelantó que todavía no tenía "ni idea" de lo que diría esa noche en Rosario durante la celebración de los cuatro años del primer triunfo electoral del Frente Amplio. Eso sí, él no hablaría de los logros de la administración Vázquez. Eso se lo dejaba a Astori, porque él mira "pa` delante". (Ver entrevista, página 8).
Está claro que los dos nombres que más suenan para ser el candidato frenteamplista que busque el segundo triunfo consecutivo de la izquierda en Uruguay son muy distintos. Son, de alguna manera, "el doctor" Astori y "el caudillo" Mujica.
Mientras el primero se ampara en su formación académica, el segundo en la "universidad de la vida". Mientras el discurso del ex ministro de Economía apela a la racionalidad, el del ex titular de Ganadería recurre a la emotividad.
"El de Astori privilegia la coherencia teórica, es difícil encontrarle una contradicción. Su discurso es riguroso y todo encaja dentro del modelo. El discurso de Mujica es netamente ecléctico, toma cosas de distintas teorías", dice el politólogo Adolfo Garcé.
Mujica tiene un ADN político que heredó de variadas raíces, como señala Garcé: cosas del viejo Herrerismo, donde se inició, y del caudillo rural Benito "Chicotazo" Nardone que era blanco pero no herrerista; en medidas populares como "el asado del Pepe" se puede ver cierta impronta de Luis Batlle y la vieja 15, un filo anarquista, tomado del francés Joseph Proudhon que se puede ilustrar en el Fondo Solidario Raúl Sendic; una visión histórica revisionista típica del socialista Vivian Trías, e incluso no reniega de su formación marxista.
Astori, en tanto, se nutrió de la visión económica de la Cepal de Raúl Prebisch, líder de la corriente estructuralista en América Latina cuando estudió en Chile en la década de 1970. Y con el tiempo dejó de ser un radical que exhortó a no pagar la deuda externa en 1989 para virar hacia una visión de la economía apoyada en: cuentas claras, el pago a los organismos internacionales y apego a Estados Unidos como socio.
Ambos completan el rompecabezas de una izquierda que debió conquistar regiones más populares del electorado sin perder su base de clase media con aspiraciones intelectuales.
En los últimos meses han aparecido otros nombres para la fórmula presidencial frenteamplista, pero han perdido fuerza: se habló del director de la OPP, Enrique Rubio, el ministro de Industria, Daniel Martínez, y hasta el intendente de Canelones, Marcos Carámbula.
Pero como reconoció Mujica en una charla privada con este suplemento, "si lo arreglamos entre nosotros dos, termina todo ahí". El "arreglo" no parece inminente, sino todo lo contrario, aunque se crucen todos los días en los pasillos del Parlamento.
Y se avecina el Congreso Zelmar Michelini del oficialismo, el mes próximo.
Los sectores están divididos. El Nuevo Espacio (Michelini), Alianza Progresista (Nin Novoa) y obviamente Asamblea Uruguay, apoyan la candidatura de Astori. Mientras que el partido Por la Victoria del Pueblo (PVP, del extinto Hugo Cores) y claro está, el Espacio 609, van por Mujica. El Partido Socialista, la Vertiente Artiguista y el Partido Comunista apuestan al consenso.
Al cierre de la edición, socialistas, comunistas y la Vertiente concretaban una reunión en la sede de la Vertiente, a la cual estaban invitados la Alianza Progresista, el Nuevo Espacio y los sectores en el centro de la cuestión: el MPP y AU. Los organizadores no quieren elecciones internas y el PCU quiere hacer valer su minoría más fuerte para que la fórmula se defina en el Congreso, y si la encabeza Mujica, mejor.
El lunes 27, el diputado del MPP Álvaro Vega le dijo a Últimas Noticias estar "seguro" de que "el Partido Socialista y la Vertiente están atrás de Astori, pero les cuesta decirlo. Tienen miedo de perder votos si esto se polariza entre Astori y Mujica". Vega agregó que si el "Pepe" fuera presidente haría cambios demasiado radicales "y a la izquierda le asustan las cosas que puedan generar cambios importantes".
El diputado Gustavo Bernini (PS) dijo que su partido no ha tomado posición por ninguno de los dos, ni descarta a otro candidato pero tampoco a Vázquez y su probable reelección. "Que lo decida el Congreso (por medio de los delegados de base) o antes, si llegan a un consenso".
La misma posición tiene la Vertiente Artiguista, según confirmó su líder, Enrique Rubio, actual director de Oficina de Planeamiento y Presupuesto.
Para Rubio es vital ganar las próximas elecciones nacionales, definir el programa a aplicar y las reglas de juego para la campaña electoral de cara a octubre del año que viene. Todo lo demás es secundario.
Su sector prefiere apostar a Astori y Mujica (o viceversa) como los principales candidatos, y aún no tiene definido a cuál de los dos prefiere para encabezar la fórmula. "No lo sabemos, y yo mismo todavía no tengo pensado pronunciarme. La idea es llegar a un acuerdo para que se resuelva en el Congreso", dijo.
Por cierto, el propio Rubio descartó su postulación. "Yo estoy concentrado en otras direcciones", dijo. El director de la OPP no piensa en otros dirigentes potencialmente ganadores que no sean los de Mujica y Astori "enmarcados en una sola propuesta".
La medida de evitar las elecciones internas responde a la "estrategia política". "Si lo definimos en el Congreso, evitamos las polarizaciones, y la lucha entre compañeros. Y al otro día ya estamos haciendo campaña juntos por una nueva victoria", agregó. La idea es evitar conflictos cuando todavía resta tiempo por gobernar.
Y como los candidatos naturales siguen sin ponerse de acuerdo, el presidente anunció un acto para el 25 de noviembre y dejó de pronunciarse respecto al movimiento reeleccionista, que el lunes comenzó su tarea de sumar 250.000 voluntades para ir a un plebiscito y así reformar la Constitución.
El politólogo Garcé lo ve así: "Vázquez va a seguir presionando para que el Frente proclame a Astori. Esto que hace con amagar con ir a la reelección es un mensaje para los electores. Les está diciendo: `soy capaz de ir por una reelección si insisten con llevar al Pepe de presidente`. Ya les dio un mensaje cuando en marzo lo sacó del ministerio con el argumento de sacar a los viejos". A Astori lo mantuvo y no ha parado de elogiarlo. "Más claro, imposible".
De todas formas, Garcé entiende que Vázquez ha hecho los cálculos y sabe que la operativa reeleccionista no tendrá resultados. En caso de lograr las papeletas necesarias, debe lograr el 50% de los votos escrutados en las elecciones nacionales. Algo improbable.
"El Frente Amplio va hacia el papelón en diciembre y hacia las primarias de junio. Es un papelón como lo fue el año pasado, cuando se discutió durante meses quién sería el nuevo presidente del Frente Amplio y no pasó nada", opinó Garcé.
¿DOS PROGRAMAS? "Dicen que somos como el agua y el aceite", ironizó Mujica en Rosario el sábado 25. "No se fijan en las muchas coincidencias", agregó.
Es que si uno mira los programas que cada uno quiere impulsar desde sus sectores, no parece haber mucha coincidencia. Ni siquiera tienen el mismo modelo de país.
Según escribió la periodista Loreley Nicrosi en El País, en consonancia con el diputado Vega, "Mujica apunta a dar un giro significativo hacia la izquierda y Astori a mantenerse en el centro", de acuerdo a sus visiones programáticas.
Luego del Plenario de los sectores del Frente Amplio del 11 de octubre para definir las líneas programáticas para el período 2010-2015, la Comisión de Programa de la coalición de izquierda elaboró un programa con el aval de todos los sectores. Sin embargo, el MPP hizo conocer propuestas de gobierno propias. Con ellas intentará incidir así en el programa que finalmente aprobará el Congreso el 13 y el 14 de diciembre.
Frente a un hipotético segundo gobierno de la izquierda, el MPP planteó que "no es simplemente la continuidad del primero (...) han quedado tareas inconclusas que necesitan profundizarse (...). No existe aún aquel Plan Nacional de Desarrollo que habíamos pensado como base para un rol activo y orientador del Estado, de un proceso de crecimiento con distribución y justicia social, no hemos detenido el proceso de extranjerización y concentración de la tierra que en cierta medida explica la concentración del ingreso", dice el documento.
No en vano Mujica y su esposa (y senadora) Lucía Topolansky andaban en el almuerzo de Valdense con un volante que llamaba a juntar firmas para luchar contra la creciente extranjerización de la tierra, iniciativa del Movimiento Productores de Colonia y la Asociación Agropecuaria de Tarariras. Buscan, plebiscito mediante, instrumentar la forma propicia para regular la venta de tierras y que no siga produciéndose en forma indiscriminada.
El texto elaborado por el MPP, y que difiere con la visión de la mayoría del Frente Amplio, para elevar en el Congreso de diciembre, a los efectos de debatir el programa del partido, también sostiene que: "la política económica es en primer término política y, por lo tanto, resulta de una ética y de relaciones de poder de las que se derivan la elección de prioridades y la asignación de recursos".
Destaca también que las políticas sociales llevadas adelante han estado atadas a la línea económica, según El País del lunes 20.
El MPP pretende modificar la reforma tributaria -que lideró el equipo de Danilo Astori en Economía- para que las rentas de capital paguen igual que las de trabajo. El grupo político de Mujica quiere volver a elevar el IRAE (Impuesto a las Rentas de las Actividades Económicas) al 30% en lugar del 25% actual.
"La estructura impositiva no ha cambiado, contrariando uno de los objetivos de la reforma tributaria, la sustitución de los impuestos al consumo por impuestos a la renta y la riqueza", dice la propuesta escrita.
El documento aprobado en el Plenario, que cuenta con el visto bueno de Astori, contiene valoraciones muy distintas a las del MPP.
Señala claramente la importancia del continuismo a las políticas de la administración Vázquez. "El programa para los próximos cinco años deberá consolidar los importantes logros alcanzados y profundizar los cambios para sentar las bases del desarrollo sostenido en el largo plazo". Las políticas productivas deben ser compatibles con las económicas.
Valora positivamente la reforma impositiva que gestó el ex ministro de Economía y señala que el sistema tributario debe promover mayor equidad en la estructura impositiva y de aportes a la seguridad social. Es necesario mantener el criterio de rebajar el IVA y "la promoción de equidad en el IRPF".
Claro está que la mentada fórmula electoral consensuada entre Astori y Mujica no sólo se remite al lugar que cada uno ocupará en la papeleta de octubre de 2009, sino también a los contenidos del programa que cada uno de ellos pretende llevar adelante.
En esto, el MPP cuenta con el Partido Comunista como aliado en el Congreso, una sociedad extraña.
Los demás se alinean tras la postura oficial de "más de lo mismo".
DISCURSOS DISTINTOS. Tal como lo reconoció el propio Mujica, los discursos de él y su principal competidor interno, Danilo Astori, son muy diferentes. Tanto como ellos mismos.
Astori repite prácticamente el mismo speech en cada una de sus escalas en giras por el interior y la capital. Se basa en insistir que el dilema a descifrar es entre "el pasado" (blancos y colorados) y "el presente, que debe ser futuro" (el Frente Amplio). Y para ilustrar utiliza ejemplos de los cambios y reformas implementadas por el primer gobierno de izquierda.
Así fue el sábado 18 en el Centro Comercial de Las Piedras frente a 50 personas, el viernes 24 en la radio Difusora Soriano y la sede del Frente Amplio en Mercedes o el sábado siguiente en el acto frentista junto a Mujica en Rosario.
En todos los casos se enorgulleció de la bandera que izó Fernando de Otorgués en 1815 para acompañar a Artigas; recordó la fundación del Frente con Seregni liderándola en 1971 y comenzó un repaso de los logros de esta gestión.
"No lo hemos hecho mal", dijo en Las Piedras. Básicamente se encargó de repetir que "el pasado" son los blancos y colorados eliminando las negociaciones entre empleados y patrones y "el presente, que quiere ser futuro" es la reinstauración de los Consejos de Salarios. "El pasado" es el equilibrio de las cuentas públicas y la desconfianza de los inversores, "el presente y futuro" son las cuentas saneadas y una gran cantidad de inversores (o sea, confianza).
El pasado, para Astori, son las tasas de desempleo de 13% en 2005 y 20% en 2002, frente a un presente venturoso que implica la creación de 200.000 nuevos puestos de trabajo.
El pasado, insistió en todas sus oratorias, es "el carnaval electoral, el amiguismo, el clientelismo" (y puso como ejemplo el BHU), y el presente y el futuro, claro, es la responsabilidad y la ausencia de carnaval electoral.
El pasado no tenía inserción internacional, el presente (y futuro) sí. Por eso Vázquez y él recorrieron 25 países. "Y no fuimos a pasear, eh".
Elogió siempre las reformas educativas y de la salud, como logros del presente. Y fustigó a Lacalle por afirmar que el destino natural del Uruguay debe ser el de plaza financiera.
Habló de las inversiones en cultura del presente (es decir, del gobierno de Vázquez). Puso como ejemplo la ley de cine o el fin de las obras del Sodre, que prometió para 2009.
Dijo, en al menos dos discursos en una semana, que, como decía Nelly Goitiño "no hay pan sin canto". Exhortó a cantar porque "abre las cabezas y el espíritu. Es importante el pan, pero es importante cantar", dijo en Las Piedras y repitió en Rosario. Y de inmediato muchos presentes lo recordaron balanceándose entre militantes coreando el jingle del spot publicitario de su lista en 2004.
En todos los casos dijo que Sanguinetti no es el pasado, Lacalle tampoco lo es, ni siquiera Batlle; todos ellos sumados lo son, porque blancos y colorados siempre se acompañaron en las medidas más importantes que tomaron en cada gobierno de derecha, sostuvo.
"El dilema es sencillo: profundizar con los cambios del presente, o volver al pasado", insistió como un latiguillo maniqueo entre buenos y malos de una película.
Mujica, en tanto, -y tal como había adelantado a Qué Pasa con el humo del asado en la cara, el sábado 25 en Colonia Valdense- no enumera logros del gobierno.
A la hora de la comida se desprendió el cinto, se arremangó el pantalón beige y acompañó la carne con vino. Cuando le pidieron unas palabras -algo a lo que nunca se niega-dijo que comer asado con cuero es un "anacronismo cultural" y dijo que le queda un tiempito "pa` trotear y lo vamos a caminar como podemos. Pero ojo, nada de lo que digo lo digo al pedo", advirtió.
El encanto del "Pepe" con su público pasa por otro lado, por una empatía popular.
Como si fuera un viejo sabio, el líder tupamaro da consejos en sus discursos (como en su espacio radial de M24) de cómo vivir la vida. Los utiliza como forma de hacer política.
"Me muerde Colonia... porque mi madre era carmelitana, pasé de ocho a 10 veranos con ese campesinado gringo, que tanto podía ser viña como tambo como plantar trigo o cosechar maíz. En aquellos años duros como hermosos, hermosos tal vez porque éramos jóvenes y no sabíamos que estábamos forjando la matriz de nuestra personalidad", dijo en el acto nocturno del Frente en Rosario.
"Ya casi viejo comencé a darme cuenta que los secretos del cofre-fort de la biología es la mayor profundidad para la conciencia y el conocimiento humano", sostuvo, en lo que pareció ser un pensamiento profundo que arrancó aplausos a rabiar.
Algunas frases pueden ilustrar las facetas del Pepe, quien alguna vez tuvo un corte de asado con su apodo.
Apelando a su experiencia y al lunfardo para comunicar sus ideas, en el discurso de Mujica se puede distinguir el sabio que aconseja: "¡Hay que decirle sí a la vida!"; "las mujeres deben resucitar este país, nada es más importante en el mundo que las mujeres ¡porque este país necesita coraje!"; el poeta: "cuando me toque mirarme en el espejo de la muerte quiero estar conforme y haber cumplido conmigo mismo"; y hasta el filósofo: "(los que somos de izquierda) somos filosóficamente distintos. El hombre es el problema, pero es también la esperanza. No vinimos a la vida pa`explotar a los demás, pa` chuparle la sangre a otros, ¡vinimos a convivir!" (...) "No dejen que le estropeen la vida, no dejen que les afanen la vida... No dejen que se cambien los sentires (sic)". Es como un Pablo Coelho de alpargatas. La vida, según Mujica, "no es para ser chancho consumidor o para pagar las cuentas".
Él único acierto de la administración actual que destacó fue el Plan Ceibal. Dijo: "No es sólo una computadora por gurí, es una concepción, una filosofía. ¡Hay que invertir en los gurises una torta de guita pa` que estén preparados en el mundo que le va a tocar vivir! Hoy eso se llama Plan Ceibal".
Arriba del escenario, tanto Danilo Astori como José Mujica se tiraron flores, y dijeron que estarán donde "los compañeros indiquen", que son camaradas de peripecias.
Todo parece indicar que van camino al Congreso. O al papelón.
El capitalismo
José Mujica dijo a Qué Pasa que él tiene valores socialistas, pero "aprovecha" el capitalismo para "darle a los más pobres, para que no haya miseria". "Con esta crisis no pasa nada. ¡Qué se va a caer el capitalismo! Funciona con las crisis", sostuvo el senador.
Está claro: Astori es de izquierda
El 16 de agosto, a escasos días de dejarle el puesto de ministro de Economía a Álvaro García para comenzar a hacer campaña, Danilo Astori concedió una entrevista a Qué Pasa para repasar su gestión como secretario de Estado y su carrera política. Cuando se le consultó por qué aclaraba tan seguido que es de izquierda, Astori dijo: "Yo siento que todos los días digo o hago algo de izquierda. Tomemos lo último: todo lo que hicimos en materia del sistema tributario y de los cambios en él, que profundizan abiertamente la equidad, son cosas de izquierda sin dudas". El sábado pasado en el acto del Frente Amplio en Rosario, departamento de Colonia, volvió a reiterar que es de izquierda. "¡Somos de izquierda y seguiremos siendo de izquierda!", aclaró.
16 veces el senador Astori motivó aplausos del público frentista en Rosario, Colonia, el sábado 25.
20 la cantidad de oportunidades en que la misma gente decidió aplaudir los pensamientos de Mujica.
15 minutos ocupó Danilo Astori con su discurso en el acto en el que fue telonero de Mujica.
25 fueron los minutos de duración del discurso, que pareció más espontáneo, del líder tupamaro.
Hincha del "Pepe", pero fan de Astori
Leonardo Souza
Fue a ver a Danilo Astori desde Santa Lucía a Las Piedras, acompañado por una tacuara con una bandera del Frente Amplio. Dijo que Astori no lo entusiasmaba, pero que fue al acto porque ante todo es militante del Frente. "Me gusta Mujica", dijo. Sin embargo, fue el primero que abrazó al líder de Asamblea Uruguay cuando éste llegó y a la salida se hizo firmar la mano con una lapicera. "No me la lavo más", dijo.
Rock en la plaza y la marihuana
¿Quieren rock?
La "previa" de los discursos políticos de dirigentes de comités de base de Colonia, más los esperados de Astori y Mujica en Rosario, fue con bandas locales de rock. Atucha cantó Marihuana, que dice: "Marihuana, cuando estoy con vos estoy mejor. Legaliza, legalizá.."
Perfiles
Ex guerrillero
José Mujica (74) fue guerrillero del Movimiento Nacional de Liberación-Tupamaros en los años previos al golpe de Estado. Fue detenido y resultó ser uno de los nueve rehenes que los militares torturaron psicológica y físicamente en cuarteles del interior del país, durante 14 años. Fue liberado en 1985 con la apertura democrática. Con su participación en el sistema político llegó al Parlamento en 1995 como diputado del Movimiento de Participación Popular y en 1999 resultó senador. En 2004 fue el senador con más votos del oficialismo (300.000), con la victoria del Frente Amplio. Tabaré Vázquez lo nombró ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca en marzo de 2005, cargo que abandonó el 3 de marzo de 2008. Desde entonces ocupa su banca.
Dígame contador
El contador Danilo Astori (68), líder de Asamblea Uruguay, fue profesor grado 5 de la Facultad de Ciencias Económicas, de la que fue decano en 1973 y nuevamente con la apertura democrática en 1985. Fue secretario personal y allegado de Líber Seregni, a quien acompañó en la fórmula presidencial en 1989 como cabeza de todas las listas al Senado. Con el triunfo de la izquierda en 2004 fue nombrado por Tabaré Vázquez como ministro de Economía y Finanzas, cargo que abandonó el 18 de setiembre pasado para volver al Senado y dedicarse a hacer campaña.