España y Francia mantienen una dura competencia por convertirse en el primer país occidental que suministra un barco de guerra a Rusia. La Marina rusa quiere adquirir un buque portahelicópteros con capacidad para el transporte de tropas y ha puesto sus ojos en el Mistral francés y en el Buque de Proyección Estratégica español. El proyecto, cuyo monto total no se ha precisado, incluiría la compra de un primer buque y la transferencia de la tecnología necesaria para construir otros tres en astilleros rusos. Sólo el costo del primero ascendería a 600 millones de euros (820 millones de dólares).
Una delegación de la Armada rusa visitó recientemente los astilleros de Ferrol (La Coruña) para conocer el buque Juan Carlos I, que la empresa pública Navantia entregará a la Armada española; mientras que el Mistral, construido por los astilleros franceses DCNS, estuvo en noviembre en San Petersburgo. En teoría, el BPE español tendría ventaja, ya que ganó al Mistral en el único concurso internacional en el que ambos han competido: el celebrado en 2007 por la Marina australiana. (EL PAÍS DE MADRID)