Montevideo, Hollywood

Privados y públicos compiten por la construcción de estudios de cine.

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F.M.

Zonamerica y el Laboratorio Tecnológico del Uruguay (Latu) están en carrera para completar los primeros estudios de cine profesionales. Ambas instituciones apuntan al mismo sector -el audiovisual- para capitalizar la rentabilidad que pueda generar tanto el mercado local como el internacional, donde se hacen las grandes inversiones.

Y la competencia entre ambas instituciones es, al decir de una fuente vinculada al sector, "cruda". Es que el botín es cuantioso. "Es un sector con mucho potencial", dice el presidente del Latu, Rodolfo Silveira, que estima que la construcción de un gran estudio de cine insumirá unos 3,5 millones de dólares.

Es una lucha que se da por lo bajo -voceros de la empresa y autoridades del Latu no hicieron declaraciones al respecto- pero otras fuentes consultadas por Qué Pasa que pidieron anonimato coinciden en que hay "pica" entre el Latu y Zonamerica. Una productora afirma que el tironeo es constante pero que se maneja, hasta ahora, con discreción.

De acuerdo al coordinador del Cluster Audiovisual -un conglomerado de empresas e instituciones públicas para potenciar la industria- Rodrigo Márquez, la cantidad de dinero que se mueve en el sector equivale a 0,5% (unos 150 millones de dólares) del PBI nacional.

Según Márquez se trata de una estimación muy modesta. "En realidad, es bastante más. El problema es que no contamos con datos fiables, porque éste es un sector que se viene formalizando desde hace poco, dos años". Para contar con una base de información fiable es que el cluster está colaborando con el Instituto Nacional de Estadística.

Fiables o no, los datos alentaron a Zonamerica, la primera zona franca privada del país, a poner una parte del millón y medio de dólares que insumió la construcción del primer laboratorio de revelado de celuloide en Uruguay desde 1981. "Revelado y transfer. Esto último es fundamental" aporta el productor de cine Fernando Epstein. "Es lo que le permite al equipo de producción ver sobre qué se está trabajando mientras se filma".

Ese laboratorio, Cinergia, está operativo desde enero y aunque los costos son superiores a los que se ofrecen en Argentina -donde se revelaban todos los rollos de celuloide hasta hoy- un productor local que prefirió el anonimato sostiene que al final es más conveniente quedarse en el país.

Será más caro, razona, pero evitar cruzar hacia Buenos Aires es evitar, también, unos trámites aduaneros que entorpecen todo el proceso. Al respecto, Márquez es optimista: los problemas burocráticos que presenta la Aduana están en vías de solucionarse.

A esa inversión inicial, Zonamerica le sumó la de un centro de postproducción, con oficinas, sala de edición y sala de proyecciones. "En esta primera etapa estamos invirtiendo 150.000 dólares para ese proyecto", dice Jaime Miller de Zonamerica.

El año que viene, ese centro de desarrollo y producción tendría sus estudios prontos: "2.800 metros cuadrados con una inversión de aproximadamente un millón de dólares en acondicionamiento acústico, vestuarios, etcétera. A eso debe agregarse equipos, luces y cámaras. Esta infraestructura permitiría tener tres estudios de diferentes tamaños para atender diversos tipos de producciones", dice Miller.

En el Latu ya hay un estudio de viabilidad hecho y según el presidente, la decisión está tomada. "Hay un margen de error considerable en los costos, porque en estos momentos se está discutiendo el presupuesto, pero ya está encaminado", comenta Silveira.

Es en la construcción de esos grandes estudios que está lo decisivo de la competencia entre el Latu y la zona franca. "Es lo prioritario", dice Márquez, que agrega que Uruguay puede ofrecer recursos humanos, locaciones y precios competitivos. Pero no un estudio de filmación profesional. "Cuando la Film Comission, que es el órgano que se encarga de `vender` al país internacionalmente va a las ferias y convenciones, puede presentar mucho, pero no eso. Hasta hoy. Ahora podemos decir `¡próximamente!` cuando nos preguntan por qué no figura un estudio de grabación en la oferta uruguaya".

La apuesta pública la dirigirá el Ministerio Industria, Energía y Minería (Miem), con el Latu como articulador de los múltiples intereses que convergen en el sector. Éstos van más allá de las eventuales ganancias que se generen en el campo de la producción audiovisual. Y las inversiones que puedan venir al país.

Hay cuestiones políticas también: hay temores entre operadores -como los proveedores de servicios de transporte, por ejemplo- de que no todos puedan competir en igualdad de condiciones. En las zonas francas hay exoneraciones fiscales que fuera de ellas son inexistentes. Otro problema es el ancho de banda de internet: "En el sector publicitario poder mandar el material lo más rápido posible es fundamental. Y el ancho de banda que tenemos es un cuello de botella", según el coordinador del cluster. Se consultó al subsecretario del Miem, Edgardo Ortuño, sobre estos temas, pero éste no respondió.

Aunque surjan obstáculos, nadie piensa en detenerse. Zonamerica anunció, a través de su fundación, una escuela de cine -"para darle más fortaleza académica al sector"- mientras que el Poder Ejecutivo pretende sumar, de manera más decidida, a la industria informática nacional y captar aquellas inversiones y apuestas, nacionales y extranjeras, que hoy están en la mira de todos.

Free lance en problemas

La media sanción del proyecto de ley que haría desaparecer a las empresas unipersonales afectaría a la mayoría de los trabajadores del sector. En el Cluster Audiovisual se piensa en un plan B para pedir un régimen de excepcionalidad si esto se aprueba.

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