Wsj Asia
Editorial
La administración de Barack Obama ha dicho que el bombardeo de Yeonpyeong no es una crisis. Eso es probablemente sabio si el objetivo es evitar darle una palanca sobre la cual Corea del Norte pueda ejercer presión para obtener una influencia mayor. Pero por otro lado, sería un error colosal regresar a una mesa de negociación como si estas provocaciones fueran apenas un precio a pagar por, justamente, hacer negocios con Pyongyang. El enfoque en estos momentos debería apuntar a tratar de contener a Corea del Norte, además de interpelarla y presionarla. La incapacidad de no haberlo logrado de forma sostenida fue un fracaso político, no de inteligencia.
China daily
Wang Hui
Desempeñar un papel políticamente constructivo también demanda que Washington se ponga como meta actuar de manera justa y objetiva no sólo a veces sino cada vez que un conflicto pueda poner el riesgo la estabilidad regional. Cuando esas disputas ocurren, Washington no debería tratar de sacar provechos para la promoción de sus propios intereses. Pero por desgracia a lo largo de los dos últimos años, durante los cuales Washington ha anunciado su "regreso" a la zona del Pacífico asiático, las maniobras que ha llevado a cabo han a menudo sido destructivas y tendientes a dividir aún más a las partes.