Los enanos sean unidos. Parece ser la ley primera de los 150 enanos (como más se los conoce a quienes padecen acondroplasia) en Uruguay, anomalía que afecta a uno de cada 20.000 nacidos. El bautizado Grupo Enanista pelea por sus derechos laborales y se está movilizando al respecto para no sentirse discriminados.
El 11 de junio un grupo de enanos se presentaron en la comisión de Legislación Laboral de Diputados para reclamar un marco legal que los ampare. Les pidieron una cuotificación para el ingreso a la función pública, así como incentivos fiscales a las empresas privadas que tengan el bien de contratar enanos, según informó El País. "A ellos les cuesta mucho conseguir empleo, salvo gauchadas de amigos", dijo el diputado Jorge Pozzi.
Ni que lo diga, piensa Hugo Pereyra, enano de 38 años, oriundo de Fray Marcos. Pereyra vive con su pareja Mirtha Scavino, también enana. Ambos trabajaron hasta el año pasado en el interior de los disfraces de BJ y Baby Bop, los amigos del dinosaurio Barney (foto). Recorrieron toda América Latina entreteniendo niños, pero ya no tienen empleo. "Siempre se fijan en nosotros para entretener niños, adultos en programas de humor o para un circo. No nos toman en serio", dijo Pereyra. "Hay enanos de 45 años que no tienen trabajo. Al menos que le den una pensión". Para eso, además de los diputados, se reunieron con el directorio del Partido Nacional y fueron recibidos por Julio María Sanguinetti y el intendente de Florida, Juan Ghiachetto.
En breve tendrán página web para plantear ahí sus reivindicaciones. Y están chochos porque el miércoles 16 los recibirá Tabaré Vázquez en la residencia presidencial.