EFE
Una colección de 18 cartas que el cómico británico Stan Laurel, componente más delgado del famoso dúo El Gordo y el Flaco, envió a una seguidora durante diez años, se vendió por 5.860 dólares en una subasta en Edimburgo, Escocia.
El lote, que incluye además tres fotografías firmadas, forma parte de la correspondencia que Laurel intercambió, desde 1952 y hasta 1962, con Walterina Hunter. En una carta le confesó lo mal que se sintió tras la muerte del estadounidense Oliver Hardy.
"Me apenó mucho la muerte de mi querido compañero y amigo, y la razón por la que no fui a su funeral es porque el médico me lo recomendó", explica el flaco. Laurel tuvo un ataque de nervios después de conocer el deceso. "Ya no visito los estudios (de cine) porque no conozco a nadie allí y me sentiría como un extraño", añade Laurel en un tono que refleja su soledad tras la desaparición de H, con quien protagonizó decenas de películas que los convirtieron en íconos.
Algunas de las cartas, ofrecidas al mejor postor por la firma Lyon & Turnbull, están escritas en papel con membrete de lujosos hoteles en los que se hospedaba Laurel (1890-1965) durante las giras del dúo. Otras fueron enviadas desde el domicilio particular del cómico en California (EEUU).
Laurel y Hunter sólo se encontraron físicamente una vez, en 1954, cuando el cómico envió entradas al domicilio de la mujer, un ama de casa, para que ésta fuera a verle a él y a Hardy (1892-1957) en una actuación en Edimburgo.