La peatonal de la discordia

mayoría de vecinos de la calle encina se oponen al proyecto

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En el Presupuesto Participativo municipal llevado a cabo en 2006 aprobó un proyecto que cambiaría la vida cultural de la calle Nuestra Señora de la Encina, en Palermo. Se trataba de una peatonal de tres cuadras -de Minas a Salto- cuyas paredes serían pintadas por alumnos de la UTU y en la que habría bancos y estatuas. Además, la calle Encina sería escenario de manifestaciones artísticas y la incluirían en un recorrido turístico por el barrio de las Llamadas.

La idea habría funcionado, quizá, si se hubiera consultado a los vecinos que allí viven y si hubieran obtenido su apoyo antes de empezar con las obras. Se estima que votaron 400 personas, pero ninguna de la calle Encina.

Aunque hace tiempo que ven las montañas de arena y pedregullo y los huecos en el hormigón, quienes habitan las cuadras de la peatonal en construcción decidieron movilizarse hace poco más de 15 días. Recolectaron firmas, las presentaron en el Centro Comunal Zonal 2, y tapizaron los muros de sus casas con la leyenda "No a la peatonal". Ahora aguardan la respuesta de la intendencia.

"Quienes no viven aquí van a decidir cuándo yo puedo dormir, cuando yo puedo estar tranquilo, cuando podemos disponer de nuestros vehículos o de nuestros garages, cuándo podemos llamar a una ambulancia. Es de locos, realmente de locos", expresa indignado Diego Alfonso Más, uno de los abanderados en contra del proyecto y el autor de los carteles.

Un relevamiento entre los vecinos de la cuadra que va de Minas a Lorenzo Carnelli -donde la construcción todavía no ha avanzado- concluye que el 95% está en contra. Sólo una persona piensa que la peatonal va a mejorar la calle.

A diferencia del resto de los vecinos, Cacho sí se enteró del proyecto antes de la votación. Asegura que le dejaron el plano por debajo de la puerta. Quiere la peatonal porque la calle "va a quedar más linda" y porque su nieto va a poder corretear sin el peligro del tránsito vehicular. Además opina que la inseguridad va a desaparecer con una mayor iluminación porque los delincuentes prefieren los ambientes oscuros.

Más, en cambio, afirma que el vandalismo a menudo prolifera en las peatonales y que en el tramo construido ya se puede notar la presencia de "pasteros". Advierte que la guardia policial no está incluida en el proyecto, y que los 60.000 dólares que suponía costaría, ya se gastaron.

Por otra parte, la construcción está a cargo de estudiantes de la UTU, "mano de obra benévola", dice Más. En estos días una empresa privada está refaccionando la cuadra que se extiende de Lorenzo Carnelli a Salto, aparentemente porque había quedado mal hecha.

El martes 26 la comisión vecinal (integrada por concejales) organizó a una reunión para convencer a los vecinos de los beneficios de la peatonal. Pero más allá de Cacho, no hubo más adhesiones al controversial proyecto.

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