The Washington Post
Estados Unidos
Rusia aprovecha un momento excepcional para recuperar terreno perdido, mientras que los líderes europeos y estadounidenses, desconcertados, no saben cómo sancionar a un gigante que necesitan desesperadamente: para que siga alimentando nuestra adicción al petróleo, para llegar a un acuerdo con Irán y para que siga comprando nuestra cada vez más devaluada moneda. ¿Pero quién sabe si la victoria rusa en Georgia no llevará a otro desastre en unos pocos años? Moscú podrá tener más billonarios que cualquier otra capital europea, pero la población sigue disminuyendo, la expectativa de vida es de 60 años y el futuro económico del país aún sigue atado al petróleo (Eugene Rumer).
The New York Times
Estados Unidos
Nadie está exento de responsabilidades en esto. El presidente de Georgia, tonta y trágicamente, entró en la trampa rusa cuando mandó sus tropas al enclave separatista de Osetia del Sur. Y la administración Bush alternó entre alentar a dicho presidente y hacerse la distraída cuando el Kremlin intimidaba y extorsionaba a sus vecinos. Tanto los Estados Unidos como sus aliados europeos deben dejar bien claro que no toleran una agresión como la rusa. Pero dado el poder nuclear, y petrolero, de Rusia, condiciona las demandas occidentales. Pero no es inconducente demandarle a los rusos que respeten las normas. Rusia sigue buscando respeto, acuerdos económicos y un lugar en la mesa (Editorial).