EFE
Departamento de medio ambiente estatales en China buscan personas con el sentido del olfato especialmente desarrollado para convertirlas en detectores de problemas de contaminación, informó China Daily.
La iniciativa comenzará en Cantón, una de las provincias más ricas gracias a su industria exportadora, que también generó problemas de polución en el sur del país. Por ahora hay 11 narices expertas y un equipo científico que analizan la calidad del aire cada día.
Los expertos en olores ya recibieron formación en los mejores laboratorios chinos. "Ahora podemos diferenciar cientos de olores que pueden intoxicar a la gente", destacó Liu Jingcai. Reconoció que su trabajo "es bastante desagradable, porque tiene que estar en el laboratorio oliendo una y otra vez aromas horribles". Las narices tendrán que renovar sus certificados profesionales cada tres años. Es que el sentido del olfato disminuye con la edad.