Barcelona queda sin luz, tanto solar como eléctrica, durante todo un día, y versiones históricas y futuras de la ciudad comienzan a converger y a superponerse en el mismo lugar. Reaparecen edificios demolidos y surgen otros que aún no han nacido. En ese lugar donde conviven tiempos y miradas que jamás debían coincidir, la ciudad queda desbordada por todas sus épocas. Esto hace que un puñado de artistas vuelva a la vida, y se crucen en encuentros improbables. Así, Picasso hace llorar a Simone Weil y Cortázar retrata a Laforet; Gaudí barniza a los transeúntes; García Márquez huye en una barca y George Orwell protege a Montserrat Caballé. En medio de esta ruptura del tiempo, una serie de personajes unirán sus artes para comprender lo sucedido e intentar recuperar la luz perdida.
* La ciudad de las luces muertas, de David Uclés. Destino, 280 páginas.