Un informe de la Asociación del Comercio Automotor del Uruguay dio a conocer que en 2025, el 21 por ciento de los autos cero kilómetro vendidos en el país fueron totalmente eléctricos; aunque alcanzarían a casi un tercio, si a ellos se les sumaran los híbridos. Tan es así, que para este año, los importadores proyectan alcanzar el 50 por ciento de las ventas totales con dicho segmento.
El 90 por ciento de estos hoy muy apreciados automóviles es de origen chino, siendo BYD quien venía liderando el podio de las marcas. Sin embargo tal monopolio parece verse radicalmente amenazado con la muy esperada y finalmente concretada llegada de Tesla al mercado local, aun cuando el gobierno ya anunciara grabar a todo ese sector con tasas de entre el 5 al 9 por ciento, según su valor de importación, por concepto de IMESI.
Ya no es novedad decir que el desembarco de Tesla resultó todo un éxito, concretando más de dos mil intenciones de compra en un solo fin de semana, con una seña de tan solo 250 dólares. El resultado marcó un total de 200 autos vendidos en tan solo diez días; dato que reafirma que la movilidad eléctrica hoy, en nuestro país, ya es una demanda que desafía la infraestructura de todo el territorio.
El uso masivo de este tipo de vehículos incrementa también la demanda de los puntos de carga públicos, incentivando a su vez el aumento de las instalaciones domiciliarias. Más del 75 por ciento de los usuarios de autos eléctricos no planea resolver la carga de sus vehículos en la red pública, sino que busca tener su propia carga. Así, la presión se traslada directamente a los garages particulares y a los de las copropiedades. Este nuevo escenario trae implícitos algunos debates.
Desde el departamento de Movilidad Eléctrica de UTE, Diego Bentancur, explica que existen dos modalidades de carga básicas: la lenta (más de 12 horas) y la rápida (poco más de una hora). La primera consume prácticamente lo mismo que un microondas o una jarra eléctrica, y no implica ninguna adaptación o instalación especial, ya que la carga se realiza a través de un enchufe normal (Shuko). La segunda debe hacerse desde un punto de carga de UTE (la red de puntos disponibles puede verse en la App de UTE Mueve). Todo el procedimiento de instalación de los diferentes tipos de puestos de carga están precisamente estipulados en el Reglamento de Baja Tensión de UTE (Capítulo XXX), al cual todos los profesionales eléctricos certificados por la institución, deben ceñirse para habilitar un trabajo de instalación.
Lo cierto es que las opciones entre estas dos modalidades de carga básica se diversifican. Cada vez hay más empresas en el país que ofrecen una carga completa en 6 horas, con la instalación de un wallbox o cargador de pared; asegurando más potencia, seguridad y control de autonomía a los usuarios. Del mismo modo, supermercados, empresas, shoppings, garages y otras instituciones, alquilan sus plazas de estacionamiento para que firmas de instalaciones de cargadores cumplan con su tarea y coloquen las unidades que les fueron encargadas. Así, cada vez se van sumando nuevos puntos en la red pública, lo que es imprescindible para minimizar la ansiedad de rango de los usuarios, que se genera por el miedo a quedarse sin batería y no llegar a encontrar un punto de carga a tiempo.
Hoy UTE ofrece una cobertura nacional con una red de carga que cuenta con 400 puntos a lo largo y ancho de todo el país. ”El 88 por ciento de los vehículos eléctricos están matriculados en la zona sureste del país: Montevideo, Canelones y Maldonado. Por eso planeamos instalar cien puntos más de carga concentrados en esta zona del territorio nacional. Además hay más de cien puntos de carga adicionales de origen privado, que lo ideal sería poder concentrarlos e integrarlos a la red de carga de UTE Mueve, para ofrecer un mejor servicio entre todos”, puntualiza Diego Bentancur.
En esa línea UTE lanzó un llamado a particulares para incentivar la instalación de cargadores, y alimentar y reforzar así, la red pública El requisito es contar con estacionamientos disponibles para el acceso público de los vehículos. Este llamado va a estar abierto hasta el 31 de diciembre. Todos los particulares dispuestos a ceder esos espacios deben ingresar a la web de UTE, y llenar un formulario. La iniciativa se extiende a todo el territorio nacional. La instalación del cargador y el mantenimiento van por cuenta de UTE.
Cargadores individuales
Si bien cualquiera puede enchufar su auto en casa, no cualquiera hace la instalación de un wallbox o totem de carga. Lo primero es gestionar un aumento de la potencia contratada en UTE. El cargador ronda los 900 dólares; mientras que la instalación y la habilitación certificada pueden valer otros tantos más. Pero a cambio, se invierte en seguridad, y se accede a una App para gestionar la carga de manera más inteligente, que permite programar horarios y discriminar el gasto por usuario.
Esencial para garages compartidos
En marzo de este año, Héctor (56 años) cambió de auto y se compró un eléctrico. “Hace tiempo que trabajo con Uber y si bien aún me quedaban algunos años antes de tener que renovar mi flota, mi hija me alentó y me dijo que era un buen año para hacer el cambio, por el ahorro en el consumo y por los beneficios disponibles”. Así fue cómo se informó con las automotoras sobre los diferentes modelos, los repuestos, las opciones de autonomía y de carga; y cómo evaluó el ahorro en los insumos: el combustible, el seguro y la patente. “La ecuación daba y no lo dudé. Estoy muy feliz con el cambio, no solo por el confort, la modernidad y la seguridad que ofrece el auto en sí mismo, sino también porque el ahorro es enorme. Pasé de pagar 43 mil pesos de combustible al mes, a tan solo cuatro mil pesos más de luz. Es un ahorro del 90 por ciento más o menos. Por otro lado, la patente esta subsidiada en un 50 por ciento y el seguro es apenitas un poco más caro que antes, pero casi imperceptible.
Otro ahorro son los servicios oficiales, que no solo son la mitad de baratos, sino que además se realizan cada el doble de kilómetros”. Héctor trabaja conduciendo nueve horas diarias, y aunque en su caso la inversión realizada es recuperable, resalta que: “los autos en general están demasiado caros, eso es lo que a mi entender frena un poco la reconversión más masiva. La inversión para un particular no se desquita, pero los beneficios motivan. Al momento utilizo la red pública de UTE para cargar mi auto todos los días (en la zona del Palacio Legislativo hay seis cargadores y en el Palacio de la Luz hay otros seis), y cargo en menos de una hora. Si bien a mitad de año estuvieron muy concurridos, con cola de espera, ya se siente que la ola de demanda pasó; o quizás más personas evaluaron instalar puestos propios. De hecho yo ya compré el mío, pero vivo en un edificio viejo y primero debo actualizar las instalaciones, para poder realizar el aumento de la potencia”.
Al igual que Héctor, muchos uruguayos se enfrentan a instalaciones eléctricas obsoletas, que imposibilitan la conexión de estos cargadores. Este imprevisto trae implícito mucho trabajo para los electricistas, pero sobre todo, un desafío mayor para no correr riesgo de incendios.
Los garages y estacionamientos cerrados suelen tener poca ventilación o estar ubicados en subsuelos, de ahí que cualquier desperfecto o calentamiento grave puede revestir riesgos indeseados. Por ello siempre conviene consultar con un técnico habilitado. Según se nos dijo, “la gran mayoría de los edificios con años no están preparados para estas instalación eléctricas. Cada vecino quiere poner un cargador, pero la potencia contratada del edificio puede que ya tenga un tope. Habría que reforzar con un cableado que conecte la red pública con la de la propiedad particular de cada contador…, todo un tema para especialistas. En una casa particular es diferente, porque se resuelve con un solo propietario. En los edificios, en cambio, los reglamentos de copropiedad no contemplan estas problemáticas, excepto en los nuevos edificios.
La ley 10.751 de propiedad horizontal, avala la instalación de cargadores eléctricos privados en el garaje, siempre que la obra sea segura; cuente con un técnico certificado, y no afecte los derechos de los vecinos. Sin embargo, muchos copropietarios temen que las normativas y habilitaciones nunca lleguen y sucedan incidentes que pongan en peligro su integridad y la de la propiedad. En los hechos, las normas no están pudiendo responder al ritmo del avance tecnológico.
Conectar futuro con seguridad
Desde Bomberos, el vocero Pablo Benítez, asegura que “los incendios de vehículos eléctricos no son para nada usuales. Lo realmente peligroso, es que estos tipos de fuegos son muy difíciles de extinguir y presentan riesgos únicos, como la propagación lateral y la reactivación de las baterías. Se está trabajando activamente para mejorar la respuesta, sobre todo, capacitando al personal de bomberos y actualizando los recursos”.
Por su lado, hablamos con algunas de las aseguradoras más prestigiosas del país para saber si contemplan en sus pólizas estos incidentes. En el caso de explosión de un vehículo, tanto los seguros de autos como los de las viviendas responden contra este tipo de siniestros. En cuanto a los cargadores, las aseguradoras exigen que la instalación sea realizada por un técnico aprobado por UTE. Una vez instalados, los mismos se pueden incluir dentro del seguro de la propiedad o del edificio, quedando protegidos contra daños, hurtos y otros siniestros, como los incendios. “Asimismo, el mayor reto hoy para las aseguradoras es poder ofrecer precios más convenientes, ya que al momento de asegurar los autos eléctricos o los domicilios con puestos de carga, resulta un poco más elevado“, apunta uno de los corredores consultados.