Bajo el título We Come in Peace (En son de Paz) el diseñador aplicó toda su fantasía en esta muestra con la que sorprendió a sus fans sin dejar de lado sus tips, aún presentes en la locura.
Líneas y costuras se transforman sutilmente. Algunos llevan pantalones de cuatro piernas, otros de dos. No hay piezas iguales ni tan diferentes.
Dos puestas muy de su aire exhiben una paleta de colores vibrantes muy a su característico estilo preppy adaptado al futuro. Por lo demás las pocas ideas clásicas mutan hacia formas desconocidas.
Las chaquetas deportivas presentan una nueva silueta que se aleja de las líneas clásicas, para revelar hombros torcidos que simulan el corte ranglan. La superposición de prendas destaca sobre las puestas estilo universitario típico de USA.
Infaltable, entre tanto delirio, destaca el protagonismo de la cartera perro (Héctor bag).
Las botas son como ilusiones gráficas en bloques de color. ¿Qué es real y qué es surrealista?
Con la sastrería como base, el diseñador plantea un uniforme para cada ser, tanto alienígena como humano.
Es innegable la creatividad de Browne. Intuitivo, llevó a su quehacer la pregunta que hasta hoy no tiene respuesta. ¿Estamos solos?
Thom Browne.
Primavera-Verano 2026, París, Francia.
www.thombrowne.com