Provolone a la sartén

PRS_8034.jpg
Pablo Rivara

1 horma de queso provolone
1 cdita de aceite

1. Retirar el provolone de su envoltorio y quitar completamente el nylon adherente. Colocarlo sobre una rejilla o un plato con papel absorbente, y llevarlo a la heladera, sin cubrir, durante un mínimo de ocho horas. Lo ideal es dejarlo 24 horas. Este paso permite que la superficie del queso pierda humedad, logrando una costra mucho más dorada y crocante al cocinarlo.

2. Calentar una sartén, recomendable si es de hierro, hasta que esté bien caliente.

3. Agregar apenas un chorrito de aceite y distribuirlo con un papel de cocina. Colocar el provolone y cocinar de dos a tres minutos sin moverlo, hasta que se forme una costra bien dorada.

4. Dar vuelta con cuidado, y cocinar dos minutos más del otro lado. El interior debe quedar completamente fundido, mientras que el exterior conserva una superficie crocante.

5. Servir inmediatamente sobre un plato caliente. Puede acompañarse con una cucharada de mermelada casera, pimienta negra recién molida y hojas de rúcula o tomillo fresco.

¿Encontraste un error?

Reportar

Temas relacionados

Revista Paula Julio 2026

Te puede interesar