TURF
El hipódromo y la ciudad viven a pleno la fiesta de la Serie. Las sedas del Crespi y el éxito con la generación 2019.

La ciudad de Lexington y el hipódromo de Keeneland se preparan para una nueva fiesta ya que en la pista se disputarán los 14 clásicos de la Breeders’Cup entre el viernes 4 y sábado 5 de noviembre. No solo en las pistas, de arena y césped, del coqueto escenario habrá actividad: en diferentes puntos de la ciudad se celebrarán diferentes actividades, algunas ligadas y otras que no están ligadas en forma directa a la hípica.
El martes 3, desde las 13:30 horas se sortean las gateras en un acto donde se anuncia la participación de los entrenadores y jockeys participantes de las dos grandes jornadas. Desde el 1º de noviembre y hasta el jueves 4 se emitirán películas referidas a la actividad, entre ellas Secretariat.
Las mismas serán exhibidas en el hipódromo como en diferentes haras, que también se preparan para recibir a una considerable cantidad de público que se dará cita a una nueva edición de la Breeders’ Cup. Hay diferentes tours que se ofrecen para recorrer los ya famosos haras de Kentucky para poder observar instalaciones como así también conocer a muchos de los mejores sementales de la hípica norteamericana. El martes 1º, miércoles 2 y jueves 3 hay desayunos en el Keeneland Clubhouse; ese mismo jueves también hay un desayuno en el haras WinStar, en este caso es solo por invitación.
Otro evento al que se promueve es la presencia de profesionales y propietarios, varios de los más importantes del mundo, en la mañana del sábado 5 (de 05:30 a 07:00 horas) para observar cómo se vive la previa de la jornada que cierra con la Breeders’Cup Classic, la carrera más importante de la serie que se disputará a las 18:20 horas (local) en décimo segundo término.
Ya están confirmados los horarios de ambas jornadas. El viernes inicia a las 11:55 y el sábado a las 10:30. El primer clásico de la serie no se corre antes de las 11:50 horas. Son cinco los clásicos que van el viernes y 9 los que se corren el día sábado con un total de 28 millones de dólares a repartir en donde se destacan los seis que se reparten en la Classic y los cuatro de la Turf que va sobre 2400 metros sobre césped.
Las casas de apuestas ya anuncian el favoritismo de Flightline en la Classic, por varios.
También se anuncian varias actividades fuera del turf, moda, música y otras que son con fines de cooperación y caridad para diferentes rubros.
En una caballeriza, stud, colores o como cada uno le quiera llamar existen sociedades, uniones de colores y en algunos casos, en Maroñas, un stud de un solo propietario.
Hay muchos, la gran mayoría que tienen ejemplares de mediana talla, ganadores que disfrutan ganar una carrera como otros ganar un clásico, hasta se festeja, en algunos casos el debut de una sangre pura en un hipódromo. Hay colores locales que se han destacado a lo largo del tiempo. En este caso me detengo en las sedas del Crespi y la generación 2019. Es-Unico, ganador estelar se encuentra en Meydan, Fast-Uno ganó el Turturiello, va por el Argentina y de ahí, de definir a la milla del 6 de enero y Don Musa, que obtuvo el Reyles, es uno de los potrillos de la generación que enfrentará a los mayores en los próximos clásicos de larga distancia. Con otros que han viajado y han ganado en el exterior, compartiendo con el Guara del Sur en algunos casos la propiedad de otros, lo del Crespi este año nos llama al título. Colores que ganan buenas elecciones, campañas y equipo detrás. Es: el secreto de mi éxito.