La Sobrina ya no corre, vuela en el kilómetro. Segundo clásico ganado de forma consecutiva para la sanducera

De la mano de Ernesto Tonna la hija de Trinniberg ganó la prueba central del domingo en Maroñas.

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La Sobrina ganó su segundo clásico en Maroñas.

Fue impresionante lo que hizo La Sobrina en la tarde del domingo en Maroñas. Mientras se cerraba la final en el Campeón del Siglo, en Maroñas se ponía en juego otro clásico, el único del fin de semana en materia de turf.

La Sobrina tiene una interesante campaña en sus patas a los cinco años de edad. Siempre fue muy corredora, no en vano escoltó a Girona Fever en el Gran Premio Maroñas del 2024, no en vano ha ganado 11 de las 25 carreras que lleva disputadas en cuatro hipódromos. Pero, su campaña, ha dado un paso adelante en sus últimas dos participaciones. No solo por convertirse en ganadora clásica, sino por como lo ha hecho, sobre todo ayer.

El lote del clásico Andrés F. Ylla y J. Folle Larreta era muy similar al que corrió hace siete semana el Plinio Oribe y Andrés Oribe Deus, y tan parecido era que la trifecta la ocuparon las mismas tres ejemplares, La Sobrina, Peligrosa y Hermosa Pinga.

Sin embargo la competencia no fue igual, la pista estaba mejor y el trámite tuvo más lucha por la delantera. Si bien La Sobrina tomó la punta, esta vez no se escapó y vino hostigada por varias rivales, sobre todo por Peligrosa, la mas brava rival en los papeles y en la pizarra. El no poder tomar vuelo podía generar interrogantes, pero estas se disiparon muy rápido. A falta de 300 metros para el disco La Sobrina mostró que tenía un cambio más, y comenzó a sacar ventajas que se ampliaban en cada brazada rumbo al disco.

La hija de Trinniberg le sacó siete cuerpos a Peligrosa que le ganó por media cabeza a Hermosa Pinga, yegua que en el clásico anterior también había sido tercera pero a ocho cuerpos de Peligrosa. La ganadora dobló la ventaja sobre su escolta considerando lo visto hace seis semanas y marcó un registro bárbaro en el reloj, 57’’05 para los 1000 metros.

Ernesto Tonna ganó su segundo clásico en Maroñas, llega con mucho esfuerzo desde Paysandú y la defensora del stud Heroico a quien prepara junto a su esposa Paola Rodríguez es el mejor animal con el que vienen a competir a la capital. Han puesto a la criada en el haras La Concordia en su mejor forma posible y los viajes y los esfuerzos han pagado réditos con dos triunfos clásicos emotivos, meritorios y sobre todo, inolvidables para el equipo.

La estadística de jockeys está al rojo vivo.

Faltan cinco semanas para terminar el año y aún siete jockeys pueden ganar la estadística de Maroñas. De hecho es la primera vez desde la Reapertura que ese número de pilotos supera los 50 triunfos en un año.

Si ya era muy intrincado el panorama, después de las victorias conseguidas este fin de semana, las cosas quedaron aún mucho más parejas y ahora del primero al séptimo hay solo 13 victorias, pero atención, del primero al quinto son apenas seis.

Luis Cáceres llegó como líder al fin de semana, solo corrió tres, no ganó y se quedó en 65 impactos. Vagner Leal que ganó una lo alcanzó y ahora son dos los líderes. El tercer puesto lo ocupa Jose Luis Da Silva, el norteño también ganó una y está a dos de los líderes con 63 podios. Además gracias a este triunfo alcanzó un récord personal de triunfos en Maroñas en un año.

Waldemar Maciel sigue en la lucha por reeditar su triunfo en la estadística hace 20 años. También ganó una, llegó a 62 y está a tres de los líderes. La gran figura del fin de semana fue Pablo Rodríguez. Con la estadística de Las Piedra asegurada, va por el doblete y con las cuatro que ganó en Maroñas este fin de semana llegó a 59 y se puso a solo seis de la punta. Héctor Lazo que busca su octava estadística seguida ganó dos, llegó a 54 y está a 11. Es mucho, pero, en un año en el que tuvo otro horizontes, aún lucha.

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