PABLO NÚÑEZ
Si bien Gilipollas venía de ganar en forma holgada, mejorando con respecto a sus anteriores muestras, vale señalar que lo había hecho en un nivel inferior al que esta vez le tocaba en suerte y sin dudas, eran pocos, muy pocos, los que en lo previo podían pensar en un desenlace feliz para la hija de Cráter.
Pero "carreras son carreras" y la nieta materna de Hard Cash terminó dando el batacazo en el handicap clásico Estados Unidos de América, en el que venció por escaso margen a la gran favorita Belial tras 1`23"59c de acción.
La tarde comenzó mal para la gente del stud Los Dos, pues Waldemar Maciel, quien originalmente conduciría a Gilipollas, sufrió una luxación en uno de sus hombros más temprano en la tarde y debió dejar todos sus compromisos. "Tenía una sola monta en la reunión, justo una carrera antes del clásico. Me preguntaron si entraba de 53 kilos y enseguida les dije que sí", comentó Pedro Muñiz, quien finalmente terminó asociándose en el éxito con la zaina.
Las instrucciones para el nuevo jockey de Gilipollas fueron precisas. Correr de menor a mayor, sin apurarse y hacer todo lo posible por "chapear".
Y el jinete cumplió a la perfección. Largó adelante y "recogió", dejando a su conducida lejos del fuego de la carrera, donde mandó Gamberra Kit hasta los mil y luego Belial, apurando su marcha cuando aún faltaba mucho para el final del cuento. Muñiz la fue acercando de a poco y en los 300 le pidió el resto. Dejó atrás a Potri Galaxia y pasó segunda y cerca del disco doblegó a Belial, que como era de esperar terminó pagando caro el innecesario desgaste inicial.
Así, Gilipollas consiguió la quinta victoria de su prodigada campaña; obviamente, la más importante. "Hace un mes y medio la ofrecí en un remate de Oribe y nadie la quiso comprar. Tampoco la iba a regalar, pero por 2.500 dólares la vendía. Por suerte no se negoció y ahora es ganadora clásica. Tengo un pequeño haras y allí la llevaré más adelante", expresó Álvaro Mattos, su propietario.