BUENOS AIRES-PARIS | ANSA
El argentino Mariano Puerta, número diez del mundo, rechazó que se haya dopado en la última final de Roland Garros, aunque podría convertirse en la primera suspensión de por vida en la historia del tenis mundial.
"No es verdad, estoy muy enojado, ya inicié una investigación con mis abogados. Es un tema muy delicado", dijo Puerta, consultado ayer en Tokio sobre el informe de su supuesto doping, publicado en París por el diario "L’Equipe".
Puerta, quien ya había cumplido una suspensión de nueve meses entre el 1º de octubre de 2003 y el 1º de julio de 2004 por doping de clenbuterol, un esteroide anabolizante que él justificó por una crisis asmática, aseguró que no fue notificado del tema.
"Esto es una locura", expresó Puerta, de 27 años, según informaciones procedentes de Tokio, donde ayer eliminó en primera rueda al estadounidense Eric Taino 6-3, 6-4, en la búsqueda de un boleto para jugar el Masters de fin de año en Shanghai.
Los reglamentos antidopaje prevén una suspensión de por vida en caso de reincidencia, además de que Puerta podría verse obligado a devolver por lo menos los 440.000 euros que ganó por arribar a la final de Roland Garros.
EN NOVIEMBRE. La Federación Internacional de Tenis (FIT), a cargo del control de Roland Garros por ser un torneo de Grand Slam, como también la ATP (la entidad que agrupa a los jugadores y controla el resto de los torneos) se negaron a hablar del tema.
Fuentes de la FIT dijeron a ANSA que el caso sólo podría tomar estado oficial a partir de noviembre próximo.
El presidente de la Asociación Argentina de Tenis (AAT), Enrique Morea, aclaró a su vez que la FIT aún no dio ninguna noticia y agregó que de confirmarse las acusaciones, se trata de "una cuestión individual y no del país". "Esto es individual, le hace daño a él (por Puerta), no al tenis argentino. El país es independiente de la persona", dijo Morea, pese a que Puerta integró hace dos semanas el equipo de Copa Davis que cayó en semifinales ante Eslovaquia.
La agencia Noticias Argentinas (NA) aseguró por su parte que en Roland Garros habría además un segundo doping argentino, pero que se trataría de un "doblista" que "se sometió a un implante capilar", lo que igualmente oscurecería aún más el notable boom del tenis argentino en el circuito internacional.
"COMPLOT". El manager de Puerta, Jorge Brasero, sí denunció en cambio un complot.
"¿Complot? Sí, podemos utilizar esa palabra, pero estamos serenos, porque Mariano no tiene nada que esconder, pero L’Equipe es un monopolio sensacionalista y no todo lo que dice es verdad", dijo Brasero, quien aseguró que otros tenistas europeos le comentan sorprendidos que sólo los argentinos sean castigados por doping.
El director de la sección tenis de L’Equipe, Roman Lesebvere, afirmó a su vez que su diario "tiene la certeza" de que Puerta dio positivo en Roland Garros, donde el argentino cumplió una sorpresiva campaña que le permitió ingresar poco después al top ten del ranking mundial, cuando sólo un año atrás era el 440.
"Nosotros llevamos a cabo una investigación y llegamos a la certeza de que después de la derrota en la final de Roland Garros Mariano Puerta tuvo un control positivo. Es un producto estimulante que se utiliza generalmente en casos de hipotensión, lo cual implicaría una reincidencia y la consecuente suspensión de por vida para el jugador", dijo Lesevre.
L’Equipe, que ya había advertido la semana pasada sobre una "pista argentina" de doping en Roland Garros, tituló ayer "La bomba Puerta" y aseguró que la droga detectada es etilefrina, un producto especialmente prohibido.
Nueve meses y un regreso triunfal a las canchas
El argentino Mariano Puerta, presuntamente implicado en un nuevo caso de dopaje, sorprendió a sus compatriotas a principios de año cuando retornó como ganador al circuito tras purgar una pena de nueve meses al dar positivo en el torneo de Viña del Mar 2003.
Había bajado al puesto 440 del ranking de tenistas profesionales, engordó 15 kilos como consecuencia de una depresión y se salvó de la muerte al salir airoso de un ascensor de un edificio de Buenos Aires que se había desplomado.
Reapareció en el tenis profesional en la temporada del 2004, pero le llevó un tiempo recuperar su ritmo de juego, lógicamente por la prolongada falta de competencia.
Este año fue finalista del torneo Abierto de Buenos Aires, ganó el de Marruecos, llegó a la final de Roland Garros que perdió ante el español Rafael Nadal y al equipo de Copa Davis eliminado recientemente por Eslovaquia en las semifinales, donde integró el doble junto a David Nalbandián.
El ídolo argentino Guillermo Vilas fue quien lo cobijó para que se recuperara en su club ubicado en Buenos Aires, mientras que su mujer, la actriz Sol Estevanez, y un grupo muy reducido de amigos, los que nunca creyeron en que hubiera ingerido una sustancia prohibida para jugar al tenis, fueron los que estuvieron en todo momento a su lado. Este grupo de gente fue su pilar fundamental para salir adelante.
EN EL FONDO. Cuando estaba a punto de jugar el partido decisivo de Roland Garros este año, su representante Jorge Brasero afirmó en París que "Mariano estaba en el fondo del mar y en el cuello llevaba colgada una cadena con siete piedras".
Brasero recordó que Puerta había dado positivo porque es asmático y no avisó a la ATP sobre el medicamento que había tomado.
Esta situación generó en su momento una gran polémica en Argentina, en donde se dijo que a los tenistas de este país se los discriminaba y perseguía en el circuito profesional, realizando comparaciones con otros casos que habían sido tratados de distinta manera.
La lista negra
EL QUINTO. De confirmarse la noticia, Mariano Puerta se convertiría en el quinto tenista argentino sancionado por doping en los últimos cuatro años, una lista que incluye a Guillermo Coria, Guillermo Cañas, Juan Chela y Martín Rodríguez.
CAÑAS. En agosto pasado, Guillermo Cañas fue suspendido por dos años como primera víctima del drástico código de la AMA, en vigor en el tenis desde enero de este año. A Cañas, eliminado en semifinales del Roland Garros por el propio Puerta, se le detectó un diurético.
CHELA Y CORIA. Los anteriores tres argentinos sancionados lo fueron con más clemencia: el año 2000, Juan Antonio Chela recibió una penalización de tres meses por uso de anabolizantes; un año más tarde, Guillermo Coria purgó siete meses de pena por la misma causa, y el año 2003 a Martín Rodríguez se le privó de sus puntos ATP y sus primas. Al listado podría añadirse además el caso de Diego Hipperdinger, nacido y formado tenísticamente en Argentina, pero nacionalizado español y suspendido en 2004 por doping de cocaína.