GUSTAVO SANCHEZ
Luego de muchos años recorriendo el mundo, el salteño Federico Dondo decidió "bajarse del barco" en su actividad profesional como tenista.
Pero eso no significa que se aleje del deportes que es su vida, dado que ahora se instaló en la ciudad de Las Piedras, donde trabaja en el Club San Isidro Lomas para fomentar el tenis y volcar todos los conocimientos que ha adquirido en estos años.
"Me hubiera gustado que alguien se hubiera acercado cuando yo era chico y con su experiencia me apoyara y me brindara conocimientos. No tuve esa suerte, por eso ahora quiero darle a otros chicos esa oportunidad. De los 12 a los 16 años yo practicaba dos veces por semana y jugaba 10 partidos anuales, cuando lo ideal es 80 o 90. Por ello ahora estoy haciendo con estos chicos lo que me hubiera gustado cuando me inicié", expresó el salteño.
LA RETIRADA. Pero a pesar de su ilusión con el nuevo proyecto, no se podían ocultar las sensaciones del jugador cuando deja la competición en forma definitiva. Dondo explicó el motivo de su retirada.
"Viajé mucho, jugué Roland Garros, Wimbledon, fueron años muy duros. Yo busqué siempre avanzar en el ranking y meterme lo más arriba posible, pero llegué a un tope difícil de superar y en 2001 cambié el rumbo y me ofrecí para jugar interclubes en Alemania y Francia, buscando hacer una diferencia económica. Me pagaban para defender a los clubes".
Pero el momento de correr tras la bola en una cancha terminó y llegó la etapa en la que Dondo buscará trasmitir todos sus conocimientos a los que se inician en el tenis.
EL PRESENTE. "Me gusta mucho trasmitir mis conocimientos a los demás. Siento que capto la forma de hacer llegar mis ideas a los chicos que quieren superarse. Estoy trabajando en Las Piedras con muchos chicos, tengo un par de ellos que son muy competitivos y tienen verdadera mentalidad de tenista.
El proyecto avanza y la importancia de ubicarse en una zona popular como Las Piedras, le quita al trabajo de Dondo el rótulo de tenis como un deporte elitista.
"Los precios son accesibles e incluso vienen escuelas a trabajar con nosotros. Es como todo, hay gente que llega en su buen auto y están los que llegan en ciclomotor o la bicicleta, es algo distinto y más popular. Estamos descentralizando un poco el tenis. El club tiene dos canchas y hay espacio físico para seguir creciendo".
Dondo no dudó en afirmar la importancia del tenis para el crecimiento y la realización personal.
"El tenis, como deporte individual, ayuda mucho al desarrollo físico y mental de los niños si comienzan a practicarlo a temprana edad. Uno trata de trasmitirles los conocimientos y las enseñanzas, pero el chico después queda solo en la cancha, tiene que resolver situaciones y decidir qué hacer", concluyó el tenista que supo ser número uno del ranking nacional.
Cuando jugó con los ases en Wimbledon
La posibilidad de jugar en Wimbledon siempre la vio como lejana, no obstante un año Federico Dondo tuvo su oportunidad.
"Me acuerdo que entré en la clasificación justito, por algunas bajas, y fui con la intención de disfrutarlo al máximo", dice.
"Cuando llegué a Wimbledon me sorprendí mucho y la verdad que me asustó la competitividad que vi ya en el vestuario".
"Estaban los 250 mejores jugadores del mundo y la exigencia fue impresionante, la presión fue tan grande que al poco tiempo me enfermé", recuerda el tenista".
"Me tocó jugar con Max Mirni que era todo saque y red, y el partido no me lo voy a olvidar más... Me mató".