CEIBAL REGULES
El triunfo del campeón africano por 46 a 27 frente a Teros marca las diferencias entre el rugby de primer nivel internacional y el juego en crecimiento de la selección celeste.
Los visitantes son representativos en un país donde este deporte en pasión y cuenta con 1.080 clubes, 120.000 jugadores mayores y otros 175.000 juveniles, todos ellos conducidos por 12.200 técnicos y 6.000 árbitros encargados de orientar los encuentros.
Heyneke Meyer, head coach de los Blue Bulls, está al frente de un cuerpo técnico, considerado de elite dentro del rugby Sudafricano. A Montevideo vinieron once de sus integrantes, cada uno de ellos es una autoridad en su quehacer.
Este equipo de Blue Bulls obtuvo la última Currie Cup, máximo torneo de su país y pretende repetir esta temporada. La gira por Argentina y Uruguay fue encarada como preparación de nuevos jugadores a sumarse a los Springboks del equipo luego de sus retornos de la Copa del Mundo. El buen resultado técnico de este periplo sudamericano llevó al técnico a prever repetir la experiencia el año próximo con similares propósitos.
El técnico señaló que "Argentina y Uruguay, de acuerdo a lo que observé al término de esta gira, estarán en condiciones de cumplir buenas actuaciones en la Copa del Mundo".
Meyer fue ayudante técnico de Springboks en la RWC 1999. Comparando aquello con el nivel actual de Teros, visualiza el debut celeste en Perth ante los Springboks de Sudáfrica como "algo realmente difícil para los dos. Será el debut y se deberá tener en cuenta que Uruguay mejoró muchísimo con relación al mundial anterior. Inglaterra que estará también en la misma serie será otro duro escollo para ustedes pero, a su vez, encontrará dificultades y no podrá desatender ningún aspecto ante esta selección. No existen más equipos a no tener en cuenta, todo son difíciles y duros".
En cuanto al accionar del equipo uruguayo, le impresionó "el empuje en las formaciones como asimismo los físicos de sus delanteros".
El técnico visitante detalló que los Blue Bulls tienen "uno de los más fuertes mauls de Sudáfrica y ante Uruguay encontramos una gran oposición, situación que nos sorprendió mucho". Acotó asimismo que "constaté que el maul de Uruguay es muy fuerte, los jugadores saben agruparse y logran dejar pelotas libres para avanzar con el resto del juego. Este será un aspecto a tener muy en cuanta por todos los equipos rivales en el futuro".
Al evaluar los progresos de los equipos de estas latitudes notó un gran crecimiento "en le juego de la línea de fondo donde se notan progresos importantes".
Marcó como necesario que los Teros trabajen mas en la protección del "ciego" pues ellos notaron que "si se les mueve reiteradamente el juego dejan ese sector al descubierto".
Con la mesura de alguien que sabe y domina los aspectos técnico-tácticos del rugby, Meyer enfatizó que: "a Uruguay le falta efectuar y concretar la última estocada", marcando de inmediato como camino a recorrer, el de "mostrar mayor paciencia en el partido, movilizar más a los forwards para recién luego dar intervención a los back".
Sumando conceptos al análisis referido al juego de Uruguay, señaló que "no encontré demasiadas falencias en el juego de conjunto".
En lo particular Meyer evalúa como fundamental "que trabajen intensamente con la parte física pues quedó en evidencia que los últimos 10 fueron negativos para ellos. En eso radicó la diferencia entre los jugadores profesionales africanos y los celestes que no lo son".
Recordó asimismo que "en los partidos de buen nivel, los resultados se definen en los últimos 10 minutos de juego y es por ello que deben aplicarse las últimas semanas previas al mundial en un acondicionamiento que le posibilite equilibrar la presión que les impondrán los rivales en la Copa del Mundo".
Corroborando lo anterior, el técnico visitante señaló que el comentario de sus jugadores al concluir el encuentro se refirió "al gran esfuerzo físico que les impuso Uruguay para lograr el triunfo".