Uruguay ganó el bronce y dio pesto

| Las celestes jugaron su mejor partido del certamen y golearon a las estadounidenses 35 a 21

SANTO DOMINGO

¡Qué alegría! ¡Qué espectáculo! ¡Qué paliza! Sí, por fin Uruguay le ganó en algo a Estados Unidos. Y lo mejor de todo es que fue por goleada. Por 35 a 21. Por la medalla de bronce del handball femenino. Una medalla más que merecida para el equipo que dirige Eduardo Ruy López, que jugó su mejor partido en estos Juegos Panamericanos.

Las chicas aportaron una nueva presea para el medallero celeste, porque desde el inicio del encuentro salieron a comerse crudas a las norteamericanas, gracias al goleo de Lorena Estefanell —tuvo un 80% de efectividad—, las hermanas Jussara y Verónica Castro —esta última convirtió en siete de ocho intentos—. En defensa tampoco se descuidó. La arquera, N’Haloi Laicouschi transmitió seguridad desde el vamos con atajadas clave, que impidieron que las norteamericanas anotaran en los primeros 12 minutos de partido.

Con una distancia que promediaba una media de siete puntos en el scorer, las celestes nunca pusieron en riesgo la medalla de bronce. Ni siquiera después de la lesión de Mariana Fleitas —titular indiscutida—que sufrió esguince de rodilla antes de que culminara la primera parte. Es decir, las celestes encararon la última etapa sin dos titulares en el equipo base como Fleitas y la capitana Sofía Griot, quien quedó descartada por problemas en un menisco luego del primer encuentro ante Estados Unidos. Así y todo, el banco rindió montones. Verónica Castro disimuló muy bien la baja de Griot, mientras que Mercedes Amor puso su grano de arena en el complemento. Otra que fue un infierno cuando el equipo más la necesitó fue Silvana De Armas. Llegó desde el banco y anotó en tres de los cuatro intentos, cuando Estados Unidos se ponía a cinco en el inicio del complemento.

Ese tipo de tantos permitieron que Uruguay recuperara la confianza para cerrar el partido con goleada y paliza. Para hacerla completa, para que la tribuna ocupada por parciales celestes en el Parque del Este gozara un triunfo sin sufrir. Al final fueron catorce los puntos de diferencia (35 a 21), un festín, con medalla y todo.

Esta alegría forma parte de un proceso realizado por un plantel que trabajó con esfuerzo y sacrificio durante la etapa de preparación a estos Juegos. Con prácticas programadas a las diez y a las once de la noche, cuatro veces a la semana, en gimnasios helados, después de una larga jornada de estudio y trabajo. Ahí el mérito, ahí la felicidad de un grupo que logró lo que merecía porque hizo las cosas bien.

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CABALA

A partir del próximo torneo internacional, el plantel de handball femenino estudia seriamente la posibilidad de jugar siempre con la camiseta roja. Con esa casaca, las chicas terminaron invictas en el Panamericano.

BANDERAS

Otra cábala que practicaron y que también dio resultado fue no llevar banderas uruguayas al banco de suplentes. Recién sobre el final del encuentro de la víspera, cuando el bronce estaba abrochado, la capitana Sofía Griot llevó el pabellón uruguayo al banco de suplentes.

El técnico: "las matamos en todos los aspectos"

Eduardo Ruy López, responsable técnico de la selección celeste no ocultaba su conformidad por el modo en que sus dirigidas lograron el segundo bronce para el deporte uruguayo. "La verdad que las matamos. Las matamos en todos los aspectos. Hicimos un muy buen partido tanto en defensa como en ataque. Pudimos demostrar que somos mejor que las estadounidenses, que nos dejaron afuera de la pelea por la plata", señaló el entrenador.

Pero, más allá del rendimiento de las ganadoras del bronce en la víspera, Ruy López está feliz por el proceso que llevó a este logro. "Creo que fue fundamental la integración que hubo en este grupo, cosa que no había sucedido en torneos anteriores. Había una muy buena onda y eso se notó en el rendimiento. La preparación no fue buena, en Montevideo se entrenaba de noche y con mucho frío después de trabajar. A veces no teníamos más remedio que entrenar contra equipos de varones y, pese a todo, salimos adelante. Hoy, por ejemplo, funcionaron todas. Y eso que no estaba ni Sofía Griot ni Mariana Fleitas, que sufrió un esguince de rodilla antes del primer tiempo. Más no se puede pedir", agregó.

En lo que a agradecimientos se refiere, el "Bola" —como le dicen al entrenador celeste—, no quiere olvidarse de nadie. "La verdad que cuando se logran este tipo de cosas hay que acordarse de la gente que siempre intenta apoyar al handball. Desde dirigentes hasta los padres que ponen plata de su bolsillo, para que las chicas viajen a todas las competencias que no forman parte del Comité Olímpico Uruguayo. Es decir, mundiales, torneos panamericanos, etc. Por eso todo este logro también debe ser para ellos", concluyó.

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