En su tercera edición, la regata internacional Clipper Race Round the World, hizo recalada en el puerto de Maldonado, junto al Yacht Club Punta del Este (YCPE) como única institución náutica latinoamericana seleccionada para poder llevar a cabo la organización del evento global.
Durante diez días, más de 1500 visitantes extranjeros de 55 países, de entre 21 y 71 años arribaron a Uruguay, después de atravesar el Océano Atlántico, navegando un promedio de 27 días en la primera pierna de la competencia de vela que navega alrededor del mundo durante once meses, sorteando varios desafíos climáticos y náuticos en esta competencia internacional.
En esta etapa de la regata, se disputó la Copa 100 años YCPE, en el marco de las celebraciones por el centenario de la fundación del Yacht Club Punta del Este.
Hubo un gran ganador de esta competencia y fue el velero de la institución anfitriona YCPE, que está bajo la dirección del Capitán uruguayo, Fernando “Nano” Antia, quien logró un excelente desempeño junto a toda su tripulación coronando al velero que representa a Uruguay en el primer lugar del podio. En segunda posición se ubicó el barco Perseverance y cerró el podio el PSP Logistics, ambos americanos.
Durante la estadía de la flota Clipper Race, compuesta por 11 veleros, el puerto de Punta del Este vivió una verdadera fiesta de color, destreza náutica y varias acciones conjuntas con la comunidad, como también una gran jornada de limpieza de playas o una kermesse que fue a beneficio de Unicef.
Más de 25.000 personas visitaron la escollera donde se ubicaron los once veleros y por varios días, otros miles pudieron visitar las distintas embarcaciones que formaron parte de la competencia.
La ceremonia de largada, rumbo a Sudáfrica en su nueva etapa de la regata general, convocó a miles de uruguayos que se congregaron en las inmediaciones del puerto de Maldonado, así también como varias embarcaciones privadas que decidieron acompañar a la flota en el momento del arranque de esta competencia internacional de gran relieve.
Bajo este mismo punto, la bahía de Maldonado fue el escenario natural perfecto donde se llevó a cabo un perfecto el despliegue de color y movimiento que se vio al despedirlos, deseando volver a recibirlos en su próxima edición.