JORGE SAVIA
"¡Listo!", dice al toque, después de convenir la hora en la que es mejor pasarlo a buscar por el Boxing Club Palermo para charlar un rato.
Es que Noé González, que esta noche pelea en "W. Lounge" con el ex campeón argentino Cristian Sanabria esperando sumar otra victoria a su meteórica carrera profesional poblada de nocauts, nació y se crió en Pando, pero creció en una villa de Monte Grande, en la provincia de Buenos Aires, y tras un regreso al humilde barrio Estadio de la populosa ciudad canaria, volvió a emigrar con sus padres y dos hermanos, y se hizo boxeador en Rosario: "La primera vez nos fuimos cuando yo tenía 3 años y estuvimos 9. Acá mi viejo era cortador de prendas y allá aprendió el oficio de pintor, pero vino un tiempo bastante j.... cuando lo de La Tablada: por la delincuencia la policía buscaba y el que no tenía trabajo iba preso; se puso muy bravo. Entonces volvimos a Pando y estuvimos 4 años. Allá empecé en el tema de la pintura, a los 10, ayudando a mi padre, y aquí, a los 13 o 14, iba a cortar uva en las quintas de Risso, en el kilómetro 34. Cuando nos fuimos de nuevo fue porque yo tenía un tío Rosario y les dijo a mis padre que fuéramos, que había trabajo. Me adapté enseguida, en cuestión de seguridad, ¡Rosario es un santuario al lado de Buenos Aires!"
-¿Y con el boxeo cuándo empezaste?
-Yo vivo en el Barrio Godoy, en la zona norte, y como tenía ganas de moverme, de hacer algo para distraerme, fui al Gimnasio Lito Müller, que ahora es mi técnico, porque queda a 4 cuadras de mi casa.
-Te habrán visto condiciones, porque si fuiste para pasar el rato...
-Lo que pasa es que a mí me habían dicho que si uno cuando llega al gimnasio dice que va por hobby, ya no te agarran tanto interés, pero si vos le decís que querés ser boxeador, te van enseñando más, te ponen más cuidado. Así que, aunque no era mi intención, le dije que quería ser boxeador. Pero después me gustó y a los dos meses me hicieron debutar. No sabía ni tirar piñas, pero el asunto era que como me cobraban 15 pesos argentinos por mes y como no tenía para pagar la cuota, me dijeron: `si peleás, no te cobra más´, así que hablé con el hombre, le dije que quería pelear y debuté... perdiendo, claro; hice 3 o 4 peleas y siempre mal, pero por los nervios y porque al no tener noción de lo que era el boxeo, tiraba cualquier cosa. Igual, me dieron varias palizas, pero nunca me noquearon y eso me mantuvo firme: al final, hice 40 peleas como amateur y en las últimas 20 ya no perdí más; y me tuve que hacer profesional porque en Rosario ya no me quería pelear nadie.
-Y como profesional venís bárbaro.
-Sí, agarré en serio las cosas. Yo sigo con la pintura, pero durante 7 meses en los que me quedé sin nada mi cuñado me consiguió para ir a trabajar a una quinta y me acuerdo que me levantaba las 5 de la mañana, iba, estaba 10 horas en la quinta, a las 7 de la tarde salía para el gimnasio, a las 10 de la noche llegaba a mi casa, comía, me acostaba y volvía a arrancar a las 5 de la mañana. Así que tuve algunas pruebas bravas, que todos pensaban que no iba a poder superar, como la quinta pelea, que hice con Dante Hirchsfeld en el estadio de la Federación, en Buenos Aires, pero aunque se decía que yo no tenía posibilidades, porque el muchacho es bueno de verdad, gané por nocaut en el último round y a partir de ahí fui subiendo un poquito más rápido.
-Leyendo tu récord, se nota que pegás justo o tenés la mano pesada.
-Sí, me han dicho que tengo pegada, pero más que nada soy de ir demoliendo al rival, hasta que llega un momento que se cansa y, como yo sigo igual porque estoy muy bien entrenado, "lo saco".
Se parece a Cafú, el de Cerro, Peñarol, Danubio y Bella Vista, ahora anda en 27 años, está casado con una rosarina, tiene un hijo de 22 meses, y como de acá no emigró con ningún apodo, allá -lógico- le dicen "el uruguayo", aunque está tramitando la ciudadanía argentina, porque apenas cumpla con esa formalidad se le abrirá un horizonte más amplio: "Yo me hice profesional y saqué la licencia acá, pero me dicen que en cuanto tenga la ciudadanía me ponen enseguida en el ranking (argentino) y como por el récord que tengo voy a estar en el N° 1, me hacen pelear con el 2° por el título sudamericano. Ahora el campeón es Mariano Carrera y como él tiene una chance por el título mundial, la corona va a quedar vacante".
ADVERSARIO | CRISTIAN SANABRIA ES UN EX CAMPEON ARGENTINO
"Lamento que se van a ir tristes"
El rival de Noé González será Cristian Sanabria, que reaparece tras prolongada inactividad, pero que en su momento fue campeón argentino de los medianos. En base a ese pasado, más que nada, fue que ayer en "W. Lounge" miró a los periodistas uruguayos, que en su mayoría hablaron de un casi seguro del local, y advirtió: "Yo vine a ganar, así que lamento, porque se van a ir tristes mañana".
Las entradas para la velada de esta noche en "W. Lounge" cuestan $ 400 para el ingreso al sector VIP y $ 200 las localidades generales.
El resto del programa que tiene como pelea central el enfrentamiento a 6 rounds entre el invicto uruguayo Noé González y el argentino Cristian Sanabria en peso supermediano, se completa con otros dos combates profesionales en los que el salteño Néstor Faccio se medirá con el argentino Jorge Rodríguez, y el también argentino Cristian Sosa -radicado en Salto e integrante de la "escudería" del reconocido técnico Roberto Machado- y su compatriota Juan Ocampo, a los que se sumará una pelea femenina: la argentina Erika Farías se medirá con la sanducera Cecilia Comunale.
Asimismo, habrá varios combates entre pugilistas aficionados del Boxing Club Palermo, entre los que figura Robert Leiva Jr., que apunta como una figura promitente del boxeo uruguayo.
"Una mano atrás y otra adelante..."
-¿Y cuando estabas acá no te gustaba el boxeo?
-Sí, miraba, porque tengo un tío, Daniel González, que había boxeado. Me gustaba Alí, Leonard, pero nunca fui a un gimnasio. Después, como amateur, sí; hice dos peleas acá, porque venía con una mano atrás y otra adelante.
-¿Cómo es eso?
-Y... sí, cuando venía no tenía un peso, así que me conseguían una pelea para que sacara para el pasaje y pudiera volver a Rosario.
-Todavía eras amateur.
-Sí, claro. Fueron dos peleas: una en el American Box y otra en "W. Lounge".
-¿Al fútbol nunca jugaste?
-Sí, al baby, en el Mirasol, que tenía los colores de Peñarol, allá en Pando. Pero jugué un tiempito y dejé...
-¿No te gustaba?
-Sí, pero mi viejo siempre fue a la iglesia y no me dejaba ir a jugar los partidos, porque eran los domingos y ese día para la iglesia tenían que ser de descanso. Con mis hermanos íbamos a escondidas, pero cuando mi viejo se enteró, no fuimos más: el domingo no quería que jugáramos.
Uruguayos
El sábado pasado, en el estadio del Club Social y Deportivo Yupanqui, en la provincia de Buenos Aires, el mediano uruguayo Rodrigo Pías, que tiene un récord de 5 victorias y 3 derrotas, perdió por K.O.T. al 6° round -por el corte de una ceja- ante el invicto argentino Luis Carlos Abregú, que cuenta con un palmarés impresionante: de 15 peleas realizadas, ganó 12 de ellas por K.O.
También el sábado pasado, pero en la isla de Lanzarote, en España, el mediano compatriota Nicolás Perillo, que estuvo un tiempo radicado en la localidad de Caseros, provincia de Buenos Aires, tiene un récord de 4 triunfos y 3 contrastes, perdió por descalificación al 4° round con el catalán Jaume Pons, que posee una trayectoria estadísticamente relevante: sobre un total de 23 combates, perdió solo 1 y ganó los restantes 22 con 9 nocauts.