Para hacerse la película

Rojo "ganó" 6 puntos, pero Christian Namus la noqueó y se abrió un gran futuro en Punta del Este

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JORGE SAVIA

Leticia Rojo salió de la Asociación Española a las tres y media de la mañana del domingo con seis puntos de sutura sobre la herida que los derechazos de Christian Namus le abrieron en el arco superciliar izquierdo y el resultado tranquilizador de una radiografía que le hicieron en su nariz, que a esa altura "parecía un morrón", según los testimonios de los empresarios Sebastián Amaya y Juan María Vanrell, que una hora más tarde -recelosos de que pudiera experimentar algún malestar físico- acompañaron a la brasileña hasta el aeropuerto.

Sin embargo, aunque cueste creerlo, el más "conmocionado" por el nocaut que consiguió la invicta uruguaya a los 48 segundos del 6° round, tras conectar una derecha larga, de recorrido abierto, que derribó a su oponente por toda la cuenta, fue Sergio Battarelli, el empresario norteño que, además de manager de "la Rojo", es también quien maneja a la serbia Dusica Jankovic, la campeona mundial de peso superligero de la Asociación Internacional de Boxeo de Mujeres.

Es que en los primeros rounds Rojo atacó, anticipó y por pasajes cruzó a la uruguaya con golpes que "Chris" -como lo admitiría luego- jamás había recibido en su carrera; y la campeona mundial juvenil no solo los asimiló, sino que se sobrepuso a ellos y, con coraje, potencia y precisión, fue revirtiendo el trámite de la pelea.

Ante esa demostración, entonces, Battarelli -que es el principal de Sport Promotions, la empresa que gestiona los más importantes eventos deportivos con las grandes cadenas televisivas brasileñas- no se fue para su país sin antes hablar con Amaya y Vanrell de organizar el próximo verano una velada de doble fondo en la que Jancovik y Namus pelearían por separado en el Conrad de Punta del Este.

Al fin y al cabo, verlas en acción a ambas en una misma noche, sería una forma de ir "haciéndose la película" de qué es lo que podría pasar si algún día se enfrentan, algo que para la uruguaya, seguramente, representa un sueño.

A esta altura, Namus se lo merece, porque gana, y desde que los compromisos se han vuelto más difíciles, de mayor trascendencia, lo hace por K.O., demostrando que crece y progresa. Tanto, que el sábado pasado, después del combate, cuando el Dr. José Veloso entró al camarín de Rojo para hacerle el control antidopaje, constató que la brasileña "estaba en otro mundo", por la contudencia con que la invicta había definido la pelea.

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