JOSE GALLO
Son la última línea de defensa ante la invasión xeneize que comenzará el 28 se septiembre, encabezada por los generales Palacio y Palermo.
A partir de las manos de Jorge Bava, el sacrificio de Diego Jaume, la movilidad de Diego Godín y la altura de Ignacio Pallas, Nacional buscará frenar al Boca campeón de todo en los octavos de final de la Sudamericana.
No tienen miedo ante la empresa que se avecina porque confían en sus posibilidades, pero tampoco desconocen el poder ofensivo de los argentinos.
Ignacio Pallas fue el primero en destacar este hecho. "El equipo levantó la confianza. Sabemos que Boca es un gran equipo, pero no hay que dramatizar tanto. Si estamos acá por algo es, nadie nos regaló nada. Si entramos con las ganas y la actitud que mostramos con Libertad todo es posible", dijo el ex zaguero de River.
Sin embargo, el "Nacho" no quedó solo en esa postura. "Es un muy buen equipo, pero no es un cuco. Sabíamos que si pasábamos a Libertad nos iba a tocar Boca. Las copas internacionales son así", dijo Diego Jaume.
Para Godín "la responsabilidad es siempre la misma y la actitud también, porque nosotros tenemos que salir a hacer nuestro juego y ganar. Es un rival duro, pero eso motiva a hacer el mejor partido posible al enfrentarlos".
Ahora, ¿cuánto influye la presencia de Palermo y Palacio (tal vez la delantera más promocionada de Sudamérica) en el rival?
Para el golero tricolor, Jorge Bava, la respuesta es "poco". "Sin sacarle mérito, porque son la delantera de un equipo fuerte a nivel mundial, todos los equipos tienen lo suyo y cualquiera te complica. Sin faltarles el respeto, para mí es lo mismo porque la que me hace hacer o no cosas en mi puesto es la pelota".
En este aspecto Jaume no busca similitudes con Libertad, sino con Inter: "nos tocó enfrentar a Fernandao y Sobis, que eran muy parecidos a lo que son hoy Palacio y Palermo. Hay que tener una atención especial, pero también hay una motivación extra que te puede dar ese plus para igualar las condiciones. Si jugás un campeonato entero contra Boca ellos van a terminar más arriba, pero en dos partidos tenés chances".
No obstante hay uno que tendrá un duelo más directo. Los 189 centímetros de Ignacio Pallas serán una referencia directa sobre los 190 de Martín Palermo y, si bien destaca que los dos delanteros son "muy distintos" y que "uno hace el trabajo para el otro y así se complementan muy bien", no reniega al duelo con el "Loco".
"Utiliza muy bien el juego aéreo y aprovecha esas pelotas sucias para darle juego a los demás. Esperemos hacer un buen traba-jo contra él en lo personal y en lo colectivo. Tenemos que estar compactos", explicó.
El último en hablar del tema fue Godín, quien, por su posición de líbero, deberá lidiar tanto con Palermo como con Palacio.
Según el juvenil, "Palacio es el más complicado por su velocidad, pero confiamos en lo que hacemos, nos estamos adaptando bien al sistema y esperamos no tener problemas". Aún así, evitó ver el duelo de octavos como un mano a mano entre defensa y delanteros: "es un trabajo de todo el equipo. Quedó demostrado en el partido con Libertad, que era una final y había que jugarla como tal. Quizás gente con más juego tuvo que hacer más sacrificio y así fue como se logró el resultado".
ESTADIOS. La casa de Nacional es el histórico Parque Central. La de Boca la conocida "Bombonera". Pero ninguno de los dos estadios será testigo de este duelo por los octavos de final de la Copa Sudamericana.
El partido de ida se jugará en el Estadio Centenario porque la capacidad del Parque se vería desbordada por las 40 mil personas que se esperan, mientras el partido de vuelta se jugará en Salta, como parte de la expansión de la marca "Boca".
El más afectado por el cambio es Diego Jaume, quien explica: El Parque se va a extrañar muchísimo porque lo que logra la gente es impresionante, te transmiten sensaciones y te contagian. En el estadio, por más que lo llenes no es lo mismo".
Postura totalmente contraria es la que muestra Godín. "Para nosotros es mejor jugar en el Estadio porque cuanta más gente va-ya mejor. Además, el Estadio es el Estadio, tiene algo místico, como la Bombonera. Por suerte no se juega ahí y eso a Nacional le sirve porque podemos sacar provecho de jugar en Salta", comentó el zaguero.
Mientras sus defensores elegían, Bava mantuvo una postura más centrada: "estamos acostumbrados a jugar en el Parque y se siente la presión de la gente. Además, el piso es muy lindo y el del Estadio no está tan bien. Igual tenemos más partidos que ellos en el Estadio y acá seremos locales".
Por último, Pallas prefirió el Estadio (porque "nuestros delanteros tienen más espacios"), pero agregó: "sin importar la cancha tenemos que entrar con la confianza en 100% y eso nos va a ayudar a conseguir el resultado que buscamos".
Nacional espera al famoso poderío xeneize con sus defensas preparados, buscando transformar a la dupla "Pa-Pa" (Palermo - Palacio) en un bebé de pecho.
Aquí están, estos son, los fenómenos del campeón
MARTIN PALERMO GOL. No hay otra forma de definir a Martín Palermo. A veces parece tosco, pero siempre encuentra la manera de perforar el arco adversario. Su principal arma es el juego por elevación, pero la suerte del goleador tiene una relación extra con él y ha llegado a anotar pegándole al balón con los dos pies al mismo tiempo. Se hizo conocido en Estudiantes a mediados de los `90, fue el goleador del multicampeón dirigido por Carlos Bianchi y volvió de un pobre período europeo para reconciliarse con los arcos rivales.
RODRIGO PALACIO Palermo es el histórico, pero Rodrigo Palacio es la gran joya del fútbol argentino. Barrió de la titularidad a Guillermo Barros Schelotto y está en la mira de los clubes europeos. Gol, gambeta, y una velocidad endiablada lo muestran como un delantero temible. Le hizo tres goles en las finales de la Recopa a So Paulo y aumentó su cotización, pero Boca se empeña en no venderlo. Con 24 años fue el único jugador de campo del fútbol argentino convocado por Pekerman al Mundial, colocándolo a la altura de los que militan en Europa.
GUILLERMO BARROS SCHELOTTO Tras perder dos campeonatos cerca del final con Gimnasia, Guillermo Barros Schelotto festejó quince títulos con Boca, convirtiéndose en el jugador que más vueltas olímpicas dio con la camiseta xeneize. Si bien fue relegado por Palacio durante la dirección técnica de Basile, es uno de los máximos ídolos de la hinchada y tiene la capacidad de cambiar el rumbo del partido con sus endiablados enganches y su personalidad extrovertida, capaz de pelearse con todos. La Volpe significa para él una nueva oportunidad de ganarse un puesto.
MARCELO DELGADO Es el que tiene menos repercusión de los cuatro, pero está lejos de ser el menos peligroso. Delantero veloz, con un excelente remate de media distancia (en especial cuando le pega con la parte externa de su pie derecho) y la inteligencia para moverse donde su equipo lo necesita, Marcelo Delgado tuvo el momento más importante de su carrera durante la última Copa Libertadores obtenida por el club de la Rivera. Una serie de lesiones y una pelea con Macri durante una pretemporada lo alejó de la titularidad, pero está de vuelta.
La Volpe hizo cambios y acá creen que será todo igual
Ricardo La Volpe tiene pocos días como técnico de Boca. Sin embargo, ya dejó su sello en el bicampeón de la Sudamericana.
Ayer La Volpe sorprendió al poner cuatro en el fondo, dos volantes de contención y cuatro delanteros: Delgado y Palacio como enganches; Barros Schelotto y Palermo en ataque. Estos cambios son observados de reojo de este lado del charco.
Para Diego Jaume "es el mismo equipo, pero no encontraron un resultado inmediato. El técnico nuevo busca imponer su filosofía y eso siempre cuesta. Se puede aprovechar, pero… es Boca. Es la estructura que le ganó a Sao Paulo y uno de los mejores del mundo. Si queremos llegar lejos, esta puede ser una prueba definitiva".
Bava está de acuerdo con su compañero: "es lo mismo porque tienen una base armada desde hace años, y es la estructura que sostiene esa racha más allá de los cambios de técnico. Además, este entrenador va a querer entrar con buen pie y los jugadores que recién llegan están marcados por un equipo que ganó todo. Va a ser tan complicado como antes".
La misma línea siguió Godín, expresando que a Nacional "no lo cambia. Se crea una inestabilidad y hasta que el técnico no cree esa confianza en los hinchas y en los periodistas va a ser así. Todo lo que haga va a ser mirado con lupa. Además, tiene que competir contra lo que hizo el `Coco` Basile, pero adentro de la cancha es lo mismo, los jugadores son los mismos, sin importar quien es el entrenador".