JORGE SAVIA
El miércoles pasado, en Estados Unidos, murió uno de los referentes del boxeo mundial, y en especial de las figuras que caracterizaron en el Siglo XX a la categoría de los pesos pesados, que en todas partes es la que genera mayor atracción entre los aficionados: Floyd Patterson.
Nacido el 4 de enero de 1935 en la localidad de Waco, en el estado de Carolina del Norte, donde su padre trabajaba como peón del ferrocarril hasta que un año más tarde toda la familia se trasladó a Nueva York para terminar viviendo en medio de la miseria de uno de los distritos más pobres de Brooklyn, y desde que empezó a boxear en un reformatorio al que fue a parar tras una serie de hurtos perpetrados en su barrio, sorprendió por un estilo particular, que incluso hizo que los otros jóvenes se mofaran de Patterson: saltaba y golpeaba al mismo tiempo a sus adversarios.
carrera. Sin embargo, y pese a su relativamente escasa estatura para militar entre los pesos pesados, Patterson no fue un campeón mundial más solamente por su peculiar estilo de pegar y moverse arriba del cuadrilátero: en 1951 ganó el primero de los 11 títulos que conquistó como amateur al obtener el famoso torneo de los "Guantes de Oro" -en el que participan boxeadores de todos los Estados Unidos- en la categoría mediano; en 1952, a los 17 años, fue el púgil estadounidense más joven que consiguió una medalla de oro en los Juegos Olímpicos, al vencer en Helsinki al rumano Vasile Tita a los 20 segundos del primer asalto; en 1956 se transformó en el campeón mundial de los pesados más joven de la historia al vencer al legendario Archie Moore por KO en el 5º round cuando tenía solamente 21 años; y, antes de protagonizar dos peleas espectaculares ante Sonny Liston, que en 1963 y 1964 lo venció con fulminantes KO en el primer asalto, marcó un capítulo memorable del boxeo universal en el siglo pasado, al convertirse en el primer campeón mundial de los pesos máximos de la historia que consiguió recuperar la corona: fue ante el sueco Ingemar Johansson, que en 1959 -como campeón de Europa- le quitó el título al vencerlo por KOT en el 3er. round, y que luego sucumbiría dos veces ante el boxeo técnico, pero también contundente, preciso, de Patterson: en 1960 el estadounidense ganó por KO en el 5º round y en 1961 volvió a triunfar frente al mismo rival, en el "bueno" que tuvo lugar en Miami, por KO en el 6º asalto.
ante clay. Otro de los detalles que ingresaron a Patterson en la galería de los famosos de todos los tiempos fueron sus dos enfrentamientos, en noviembre de 1965 ante Cassius Clay y en setiembre de 1972 con el entonces Muhammad Alí: en el primero perdió por KOT en el 12º round y en el segundo cayó por KOT en el 7º, en lo que a la postre significaría su último combate.
En una época dificilísima para militar entre los pesos pesados, como lo demuestra que con pocos años de diferencia tuvo que "fajarse" con rivales de la talla de Archie Moore, Sony Liston, el sueco Ingemar Johansson, Jerry Quarry, George Chuvalo, Cassius Clay, y el propio Oscar Bonavena, al que ya veterano venció por puntos en decisión unánime, Patterson fue un grande; o, al menos, un referente insoslayable.
records. Al cabo de una carrera de 64 combates, de los cuales ganó 55, con uno nulo, y en el marco de la cual peleó 13 veces por el título mundial, ganando en 8 oportunidades, tuvo también en su poder otro récord, aunque no haya sido positivo en este caso: con 17 caídas, es el campeón que más veces besó la lona en peleas por títulos mundiales.
Este último indicador, sin embargo, no desmerece la figura de Patterson, sobre todo si se tiene en cuenta que siempre tuvo que medirse con rivales más altos y pesados, ya que sólo estuvo por arriba de los 86 kilos -que actualmente es el límite de la categoría crucero- en 3 de sus 13 combates por la corona mundial de los pesados.
En todo caso, Floyd Patterson pasó a la eternidad como un chico que fue grande.