BEIJING | EDWARD PIÑÓN
Los nadadores uruguayos ya cruzaron los dedos y hasta ataron un pañuelo pidiéndole ayuda a Pilatos. Un poco en broma y otro poco en serio, Antonella Scanavino, Martín Kutscher y Francisco Picasso están esperando que lo que comenzó como un rumor se confirme de forma inmediata para no conceder siquiera una pequeña ventaja a sus rivales.
"Mirá, parece que vienen los LZR Racer de Speedo, así que estamos muy atentos", confesó a Ovación el entrenador Javier Golovchenko. En caso de lograr ese buen aporte, aumenta el entusiasmo por mejorar las marcas nacionales, porque los últimos antecedentes del beneficio de ese traje de baño en los nadadores apareció en los "trials" estadounidenses, donde se destruyeron varios récords mundiales.
Aunque a esta altura hay gente que sostiene que a Speedo le salió una fuerte competencia de Arena y que los italianos también estrenarán un traje que aparentemente ofrece mejores dividendos en materia de tiempos, para los uruguayos tener el respaldo de Speedo es infinitamente superior a no tener nada. Pero si eso no llega, a nadie se le cae la moral al piso.
Kutscher, por ejemplo, encontró un elemento muy motivador: competir en la mejor piscina que han visto hasta la fecha. "Todavía estoy un poco pesado, pero es llamativo como fui mejorando en forma diaria. Además, después de ver este complejo, que para mí es insuperable, me dan muchas ganas de tirarme a competir", contó Kutscher, para quien lo fastuoso del exterior no opaca el gran interior del "Cubo".
Además, afirmó que la tribuna llena inflará la fe de los nadadores por lograr mejores tiempos. "Estoy con ilusión de volver a bajar las marcas y de meterme en las semifinales de los 100 metros", contó.
A días de tirarse de manera oficial a la pileta del "Cubo", el nadador uruguayo fue claro. "Todo está espectacular, muy prolijo. Así que al compararlo con Atenas tengo que decir que Beijing ya le está ganando".
Antonella aprende adentro y disfruta afuera
Antonella Scanavino será la primera nadadora uruguaya en tirarse a la pileta del "Cubo" para competir en los Juegos. Lo hará mañana a las 8.01 de Uruguay. Y más allá de lo que le deje a nivel deportivo esta presencia en Beijing, regresará a Montevideo con la valija llena de experiencias inolvidables.
Habla con admiración de lo que está viviendo desde su llegada a China y la frescura de sus jóvenes 15 años sale a luz en cada charla. Por ejemplo, cuando admitió que la persecución al estadounidense Michael Phelps -que luchará por batir el récord de medallas de oro- se terminó cuando comprobó que a otro deportista "caza autógrafos" lo frenó en seco. "Rechazó todo y le dijo que esperara hasta el final de las competencias, así que ni llegué a arrimarme para pedirle algo", contó la hija del gran nadador Carlos Scanavino.
Su compañero de delegación, Martín Kutscher, no niega las ganas que tiene de cruzarse con Phelps, un hombre cuyo nombre puede quedar grabado a fuego en estos Juegos. Pero la propia Scanavino ya le advirtió que no posará para ninguna foto ni dará un autógrafo a otros nadadores hasta que salga por última vez de la pileta olímpica del "Cubo". "Lo busqué en la piscina y también en el comedor de la Villa Olímpica, pero no tuve suerte. En cambio, hubo fortuna con los jugadores de la NBA, con los que Antonella se ganó varias fotos", señaló con humor Kutscher, deportista uruguayo que reside en Alemania.
Lo bueno es que Antonella no se queda sólo con eso. Lo vive y lo disfruta, sí. Pero además aprovecha cada minuto en el "Cubo" para aprender y mejorar. "Me llamó la atención las cosas que hacen los australianos y los estadounidenses antes de tirarse al agua. Calientan con la cuerda, hacen abdominales. Se tiran, vuelven a calentar, reciben masajes y otra vez al agua. Hacen unos piques. Yo no hice nada de eso hasta ahora, pero lo voy a poner en práctica", asume.
Si para Kutscher, un hombre habituado a competir en los mejores complejos deportivos de Europa, el "Cubo de Agua" de los chinos es insuperable, qué decir de lo que significa para Scanavino, una chica que dará sus primeras brazadas olímpicas, con apenas 15 años.
Pelos y señales
Nombre: Centro Acuático Nacional de Beijing "Cubo de Agua".
Superficie: 80.000 metros cuadrados.
Construcción: Demandó cuatro años, requiriendo 6.700 toneladas de acero y 1.300 toneladas de varillas. El costo fue de 110 millones de dólares.
Diseñador: el australiano John Pauline.
Capacidad: 17.000 personas.
Competencias que acogerá en los Juegos Olímpicos:Natación, nado sincronizado y clavados.