SILVIA PEREZ
Mateo Corbo llegó a Australia hace cinco meses para enrolarse en el Newcastle Jets. Cuando surgió la oferta, el defensa, que comenzó su carrera en River Plate, dudó. Creía que el fútbol australiano estaba aún en pañales y no era un mercado que lo tentara. Sin embargo, hoy está loco de la vida.
Se encontró con un fútbol muy profesional. Sus compañeros lo recibieron a las mil maravillas y juega todos los fines de semana en estadios donde hay siempre un mínimo de 10.000 personas en las tribunas. Vive en una hermosa ciudad con clima ideal y por si fuera poco, gana muchísimo más dinero del que obtendría si hubiera vuelto a Uruguay.
El año pasado, Corbo jugó en el Oxford de Inglaterra y allí lo vio el técnico Richard Money, actual entrenador del Newcastle Jets. "Al principio dudé, porque el fútbol australiano no era muy profesional, pero en los últimos tiempos cambió todo. La verdad es que me sorprendió, están haciendo las cosas a gran nivel".
COMPATRIOTAS. A pesar de que su esposa y su hijita recién pudieron viajar dos meses después porque obtener la visa para Australia no es sencillo, a Corbo no le costó adaptarse ni al fútbol ni a su nueva vida. "No fue difícil porque aquí todo está muy planificado y organizado. Además, hay muchos uruguayos y ellos me hicieron fáciles los primeros tiempos. En la ciudad de Newcastle no hay colonia uruguaya, pero cuando llegué la gente del Club Uruguayo de Sydney se puso enseguida en contacto conmigo, y además, no hay ciudad a la que haya ido a jugar en la que no se me haya acercado algún uruguayo al final del partido a saludarme".
Sus compañeros de equipo también lo hicieron sentir bien desde el principio. "Yo venía de Inglaterra donde son muy cerrados y pensaba que acá me iba a encontrar con algo parecido. Sin embargo, fue todo lo contrario. Me integraron al grupo enseguida. Me invitan a comer y a jugar a las cartas, el póker es algo muy común aquí. Por suerte, yo ya sabía jugar porque en Paraguay también se estila mucho. Hay un jugador que es hijo de chilenos y me ha ayudado mucho con el idioma. Entiendo bastante, pero él fue fundamental".
Corbo no es el único uruguayo jugando en Australia. Hace menos de un mes que llegó Osvaldo Carro para defender al Queensland. La distancia entre las ciudades donde viven es muy grande, pero se comunican bastante por teléfono y mail.
SEGURIDAD. La familia, su esposa Gabriela y la pequeña Milagros de un año y medio también están contentas. "Gabriela estaba conmigo en Inglaterra y también notó la diferencia. Acá todo es distinto. La ciudad es muy linda, con playas, muy parecida a Montevideo, pero con un clima más caluroso. En Inglaterra, en cambio, no veíamos el sol nunca. Newcastle está a sólo una hora y media de Sydney, una hora y media de avión, porque acá todo se mide en horas de vuelo. Por otra parte, en Australia lo primordial es la seguridad. Salís a la calle y no tenés que mirar para los costados. Los niños salen solos porque no hay ningún peligro. Es una gran tranquilidad".
Corbo tiene contrato con el Newcastle Jets hasta el mes de abril, pero su intención es quedarse. "Estoy contento y me he adaptado muy bien al fútbol australiano. Además, económicamente es una buena plaza. Yo estoy pagando un poco de derecho de piso porque es la primera vez, pero de todas formas es muchísimo más dinero que en Uruguay. ¡No tiene comparación!".
FOSSATI. Por estos días, Corbo está viviendo un clima muy especial debido a los partidos frente a Uruguay por el repechaje para el Mundial de Alemania. Es constantemente entrevistado por los medios australianos y las bromas con sus compañeros de equipo están a la orden del día. "Tengo un par de compañeros que están en la selección y me dicen que nos van a hacer cinco goles. Pero es eso nada más. No hablan mucho de la clasificación, aunque piensan que lo van a conseguir. Se tienen mucha fe. Saben que es difícil ir a jugar a Uruguay y además, está el tema de lo que sucedió la otra vez. En todas las entrevistas me preguntan si va a volver a pasar lo del aeropuerto. Yo les digo que no, que las autoridades están haciendo todo lo posible para que no vuelva a suceder, pero en el fondo creo que los van a ir a buscar de vuelta. Más allá de eso, estoy convencido que si Uruguay saca un buen resultado en Montevideo, donde es fundamental que no le hagan goles, si gana 2 a 0, clasifica. La gran diferencia está en los jugadores. No se puede comparar a los uruguayos, con toda su experiencia a cuestas, con los australianos. Los nuestros ya han jugado muchas cosas importantes, y por lo tanto no van a sentir el venir a jugar a Australia. En cambio, los jugadores australianos, por más que la mayoría juegue en Inglaterra, no tienen nada de eso".
Como tantos otros uruguayos, Corbo no pudo conseguir entradas para el partido del miércoles 16 en Sydney. "Tengo la esperanza puesta en Fossati, que fue el entrenador que me subió a Primera en River Plate. Espero que él me consiga para entrar, o que me dejen ir con ellos en el ómnibus. También fui compañero de Diego López y conozco a varios más. Los del Club Uruguayo me ofrecieron para ir a verlo con ellos en una pantalla gigante, pero va a depender de si tengo que practicar al otro día. Si puedo entrar al estadio no me importa, pero si lo tengo que ver por TV, prefiero hacerlo en casa con la familia".
Mañana va por quedar segundo
Salvo el primer partido que se jugó al otro día de su llegada y en el que obviamente no participó, Corbo ha sido siempre titular en el Newcastle Jets, equipo considerado la cuna del fútbol australiano. El sitio oficial del equipo describe a Corbo como un futbolista que se ha metido rápidamente en el corazón de la hinchada: "Semana a semana, con su particular manera, con pasión, corazón y el típico temperamento sudamericano es capaz de exaltar cualquier multitud del país".
Newcastle está cuarto en la tabla de posiciones y si mañana le ganan a Sydney alcanzan el segundo lugar. "Nuestro preparador físico es de rugby, que en realidad es el primer deporte del país, pero trabaja muy bien. Me siento muy bien físicamente. Los trabajos aquí son diferentes a lo que se hace en Uruguay y también a lo que viví en España o Inglaterra. Por ejemplo, al otro día del partido no tenemos libre, hacemos un regenerativo en una piscina que tiene agua de mar. Es muy cerca de la playa y entramos y salimos varias veces del agua fría para recuperar las piernas. Al día siguiente hacemos sólo trabajo físico. El miércoles, volvemos a hacer trabajos físicos con pelota y fútbol en espacios reducidos y el jueves tenemos día libre. El viernes reiteramos los trabajos con pelota y practicamos definición. El fútbol australiano se basa en la velocidad y el físico. Se corre mucho, se presiona mucho y se trata de jugar bien. Por eso los trabajos físicos son fundamentales".
perfil
Nombre: Mateo Andrés Corbo.
Edad: 29 años.
Estado Civil: Casado, con Gabriela
Hijos: Milagros de 1 año y medio
Aunque se crió en Pocitos, comenzó a jugar al baby fútbol en River Plate.
En el equipo de la dársena hizo todas las inferiores y fue ascendido a Primera en el 94.
Luego fue transferido al Oviedo de España donde jugó una temporada.
Pasó al Barnsley de la segunda división de Inglaterra, equipo al que defendió durante dos años.
En el 2003 volvió a River Plate donde jugó medio año.
Volvió al exterior y defendió una temporada al Olimpia de Paraguay.
Retornó al viejo continente donde jugó para el Oxford de Inglaterra y luego pasó al fútbol australiano.
Mañana va por quedar segundo
Salvo el primer partido que se jugó al otro día de su llegada y en el que obviamente no participó, Corbo ha sido siempre titular en el Newcastle Jets, equipo considerado la cuna del fútbol australiano. El sitio oficial del equipo describe a Corbo como un futbolista que se ha metido rápidamente en el corazón de la hinchada: "Semana a semana, con su particular manera, con pasión, corazón y el típico temperamento sudamericano es capaz de exaltar cualquier multitud del país".
Newcastle está cuarto en la tabla de posiciones y si mañana le ganan a Sydney alcanzan el segundo lugar. "Nuestro preparador físico es de rugby, que en realidad es el primer deporte del país, pero trabaja muy bien. Me siento muy bien físicamente. Los trabajos aquí son diferentes a lo que se hace en Uruguay y también a lo que viví en España o Inglaterra. Por ejemplo, al otro día del partido no tenemos libre, hacemos un regenerativo en una piscina que tiene agua de mar. Es muy cerca de la playa y entramos y salimos varias veces del agua fría para recuperar las piernas. Al día siguiente hacemos sólo trabajo físico. El miércoles, volvemos a hacer trabajos físicos con pelota y fútbol en espacios reducidos y el jueves tenemos día libre. El viernes reiteramos los trabajos con pelota y practicamos definición. El fútbol australiano se basa en la velocidad y el físico. Se corre mucho, se presiona mucho y se trata de jugar bien. Por eso los trabajos físicos son fundamentales".