ARGENTINA
Por la tercera categoría del fútbol argentino Defensores Unidos le ganó por 4 a 1 a Argentino de Quilmes, que sufrió todo tipo de infortunios

El hecho ocurrió el pasado sábado en el fútbol de la vecina orilla. Por la fecha 34 de la Primera B (tercera categoría), Defensores Unidos (5°) enfrentó a Argentinos de Quilmes (16°).
Este último es el equipo que más goles sufrió en el certamen: 24 en 16 encuentros. Evidentemente, tiene serios problemas en su propio arco y una última línea que no ofrece demasiada resistencia. Sin embargo, lo que ocurrió es todo un suceso: la derrota por 4 a 1 tiene el extraordinario complemento de haber sido con cuatro arqueros, que entraron y salieron durante 90 minutos. Cuatro arqueros (al menos, cuatro nombres propios bajo los mismos palos, en el mismo partido) no pudieron evitar un nuevo declive. Sin querer, entraron en la historia.
La pintoresca tarde empezó con dos goles convertidos por… Argentino de Quilmes. A los 18', Franco Sosa. A los 25', Daniel Silvani, aunque en contra. Un rebote: era una tarde de mala fortuna. A los 44', Alejo Macelli le dio un vuelco al resultado, y así acabó la faena del primer capítulo: 2-1, ambos tantos sufridos por Fernando Vijande, lesionado y reemplazado por Sergio Meli en el arranque de la segunda mitad.
Sin embargo, Meli se fue expulsado en el complemento. El reglamento fue implacable con el último hombre. Tiro libre para el equipo de Zárate. Nicolás Morro, un zaguero, va a ocupar el arco. Martín Giménez, (el mismo que había sufrido la durísima patada), con un delicioso tiro libre, convirtió el tercer tanto. Hay un pique previo, que complica la reacción: es justo mencionarlo.
Kopriva tomó nota de que el improvisado dueño del arco no ofreció demasiadas garantías (Luis Olivera, un lateral izquierdo que se presentó por sorpresa, convirtió el 4-1) y dispuso de un cambio: Matías Ormart entró por Nicolás Muscio, se puso los guantes y fue al arco.