JORGE SAVIA
De los últimos 15 puntos que disputó por el Torneo Apertura de Argentina, este River Plate que anoche venció por 2-1 a Defensor Sporting, ganó 2. Es poco. Muy poco.
Se notó ayer, entre los 15` y los 63`, cuando se produjo el segundo gol de Abreu, que fue un lapso en el que el "remar" muchas veces impreciso, pero siempre insistente de los violetas, llegó a equilibrar el trámite, hizo que el local pasara de andar corriendo detrás de la pelota a manejarla con más fuerza -sino con mayor fluidez-que el equipo de Simeone y, si el campeón uruguayo no pudo al menos empatar, fue porque sus delanteros tuvieron escaso, tanto en la elaboración de las llegadas como a la hora de las definiciones.
Sin embargo, no importa si este River tiene tan poco que ver con otros equipos "millonarios", incluso de no hace mucho. El ámbito internacional es distinto al del fútbol de cabotaje, aunque parezca de Perogrullo; a este nivel los errores se pagan muy caro, y si enfrente está un goleador como Abreu, inclusive el costo es ese que pagó Defensor Sporting anoche: la derrota; y más aún: su segura eliminación de la Copa Sudamericana, cuando todavía falta disputarse la revancha con este modesto River en el Monumental de Núñez.
El primer gran error -colectivo- del local estuvo en los 15` iniciales, donde a Defensor le faltó lo que es su sello característico: marca y contención en el medio y concentración y solidez en el fondo.
Fueron tantas las carencias de los violetas en esos rubros, que River no solo se puso en ganancia en una jugada de pelota quieta con un gol del "Loco" a los 8`, sino que la dinámica y precisión del fútbol a uno y dos toques del visitante, hicieron que mientras Defensor no pareciera Defensor, estos pobres "millonarios" de hoy se asemejaran a los poderosos Manchester, Real Madrid o Barcelona.
De a poco, con el repunte de Gaglianone, las subidas de Pintos, algún cambio de frente de Marchant -que igual no estuvo fino en los pases como es su costumbre- y alguna aparición de De Souza, los violetas igual pudieron ir desnudando a ese River "mentiroso" de los primeros minutos. Incluso, aunque pareció "perder" con el cambio de La Paglia por Marchant, como "ganó"con el de Martín García por Mora, en el complemento dio la sensación de que Defensor podía igualar y hasta tentar la victoria. Pero, no; a este nivel, otro error como el de Martín Silva, cuando dio rebote en un remate desde afuera de Abelairas y "la dejó" servida para el segundo gol del "Loco", cuesta mucho.
La prueba está. Mal o bien, Defensor siguió "remando" y así, con el gol de Risso tras un centro de De Souza, se puso " a tiro": 2-1. Pero no le alcanzó. Cometió dos errores "de locos" -uno colectivo, otro invidual- y eso en el plano internacional es fatal ante un goleador de raza como Abreu, y una deuda ilevantable, aún ante el acreedor como ese pobre "millonario" que fue River Plate anoche.
Las estrellas
Pablo Pintos
Hizo buenos cierres atrás y "sacó" al equipo adelante por su punta.
Sebastián Abreu
Sin tocar mucho la pelota, "reboteó" dos y fue clave para la victoria.