Un hincha de River Plate se infiltró en la hinchada de Boca Juniors para ver el triunfo por 2-0 en La Bombonera. Los fanáticos locales lo descubrieron, lo golpearon, tiraron por la tribuna y terminó siendo sacado en camilla y hospitalizado. Fue identificado como José Medina, contó que fue al estadio porque una amiga quería conocerlo y que tiene muchos tatuajes de River, lo que puede haber hecho que lo identificaran.
"Entramos en pleno segundo tiempo, cuando el partido estaba terminando. Entramos de colados y nos quedamos atrás del arco de Boca, sentados, mirando el partido. El tema es que yo tengo como cinco tatuajes de River, un hincha me habrá visto el del brazo o el del codo y me descubrió", dijo en entrevista con el medio argentino Olé. Tras el partido se habían viralizado fotos tomadas por hinchas de Boca en las que se veía un tatuaje en su brazo con una frase sobre River.
"Invité a una amiga (Camila) para que viniera a conocer la Bombonera. Yo soy fanático de River, pero ella es de Boca y quería conocer la Bombonera. Mi hermana me dijo que no fuera, pero yo quise ir porque la chica vino de Misiones y quería estar en la cancha", contó. "Tenía miedo de que me descubrieran. Tengo tatuajes de River en el cuello, en el brazo, en el codo, en las piernas, en todos lados. Pero como ella quería ir, yo la acompañé", agregó.
Medina relató que cuando lo identificaron un hincha gritó que "había que matarlo" y comenzaron a golpearlo. En ese momento se le cayó la bufanda que llevaba puesta y se le vio un tatuaje que tiene en el cuello que dice "CARP" (Club Atlético River Plate). "Mientras caía, me pegaron patadas, piñas, golpes en la cabeza, en todos lados... Y cuando caí, me pegué con la baranda en el cuello y me desmayé", dijo.
Tras la golpiza Medina fue internado en el Hospital Argerich pero en determinado momento decidió irse. Sobre esa iniciativa, dijo: "Me desperté aturdido y sin poder hablar. Estuve en el hospital y ahí cometí un error, porque me escapé. No quería quedarme internado. Entonces, cuando no estaba el cuidador, me levanté y me fui. De ahí tomé el colectivo hasta mi casa, en La Paternal. Mi cabeza estaba mal, de tantos golpes no sabía lo que me estaba pasando".