Sebastián Sosa se fue a Boca Juniors en condición de "jugador libre". Por lo tanto, la operación no le produjo rédito económico alguno a Peñarol. Sin embargo, el jugador decidió no cobrar un dinero pendiente y así, en definitiva, le "dejó" al club unos 90.000 dólares. El arquero condonó una deuda que la institución tenía pendiente con él y además resignó el premio por la Copa Libertadores.