IGNACIO QUARTINO
Parecía una broma del día de los inocentes. ¿Quién podía imaginar a Luis Romero con la camiseta de Nacional después de todo lo que vivió en Peñarol? Sin embargo, luego de varios intentos frustrados —dos por lo menos—, idas y vueltas, la directiva tricolor llegó un acuerdo con los representantes del jugador y ayer el "Lucho" se puso la camiseta de los "bolsos" en el día de su presentación.
Mucha agua, demasiada quizá, corrió bajo el puente para que el delantero tomara la decisión de cruzar a la vereda de enfrente. El mismo admitió que debió tomarse su tiempo, al punto que estuvo al borde del retiro. Pero el jugador le ganó al ex jugador y Romero firmó su ¿último? contrato —arregló por un año y el monto que percibirá estará condicionado por los goles que convierta— como futbolista profesional. El destino quiso que fuera con Nacional.
Por eso, en la improvisada conferencia de prensa que el jugador brindó acompañado por sus representantes, Gabriel Morales y Nelson Ferro en la sede tricolor, los grabadores en rec y los micrófonos encendidos estaban ávidos por conocer la sensación que corrió por el exPeñarol, en el momento de convertirse en un jugador más de Nacional. "Ahora que se resolvió todo estoy tranquilo", tiró el goleador. "Viví la incertidumbre lógica antes de firmar, porque los días se hicieron demasiados largos. Este es un desafío muy grande y espero que las cosas salgan bien", agregó.
A Romero, su pasado no lo condena. Siempre confesó que en su infancia se identificó con la camiseta de Nacional. Ahora que tiene la oportunidad de defenderla, ¿es el sueño del pibe? Para nada. El "9" admitió que siempre fue "realista". "Fui toda la vida hincha de Nacional, pero cuando llegué a Peñarol, me hice de Peñarol por todo lo que había vivido. Sin embargo, se me cerraron las puertas y para mí es un honor que Nacional, a mis 35 años, me precise. Esta es una linda oportunidad. No hay nada escrito de cómo pueda irme, pero espero hacer todo lo mejor posible. Después sacaré mis conclusiones", contestó el "Lucho" sin titubear.
El delantero siempre fue consciente de la magnitud que tiene esa decisión. Sabe que a partir de este momento será resistido por muchos —hinchas de Peñarol, y hasta de Nacional, inclusive— y querido por pocos. Eso sí, el hecho de no colgar los botines pasó, entre otras cosas, por darse cuenta "que hubo gente que se jugó por mí y esa es a la que tengo que responderle y al resto, tratar de ganármela", afirmó.
Romero sabe muy bien que estuvo y estará en el ojo de la tormenta. Por ahora hace oídos sordos: "en estos días me mantuve aislado de todo y traté de practicar en casa. Seguramente, haya muchos hinchas de Peñarol que no le haya gustado la decisión que tomé", reconoció.
Sin duda, el primer clásico que le toque será su día, será el día "R". El día de Romero, de su revancha y del reencuentro con compañeros que se transformarán en el rival de todas las horas. ¿Qué relajo no? "Tuve la suerte de hacer muy buenos compañeros en Peñarol, hasta algunos amigos. El que está en el fútbol sabe muy bien cómo es esto. A mis amigos no los elijo en la cancha, los elijo por cómo son. Por eso, si tengo que gritarle un gol a Peñarol se lo voy a gritar; si no, no hubiese tomado nunca esta decisión", concluyó.
Terminó la conferencia. El hombre del momento sabe que a partir de hoy tendrá que ponerse a la orden de Ostolaza para estar a tono con el resto del plantel. Romero jugará en Nacional. Y no es una broma.
Desde la vereda de enfrente
PERSONAL
"Si a él le parece que procedió bien, bárbaro, cada uno sabe lo que hace más allá que después tenga a la gente en contra o no. Yo nunca iría porque estoy identificado con la gente de Peñarol. También puede justificarse por los problemas que tuvo con el presidente de Peñarol. Es algo muy personal y no todos actúan de la misma manera".
(Robert Lima)
JAMAS
"No lo veo mal, porque si bien él jugó en Peñarol y es reconocido sobre todo por los goles anotados en los clásicos, no estuvo desde un principio en el quinquenio. Cada uno tiene su forma de pensar y es dueño de decidir su futuro y de darse cuenta si el proceder es el adecuado o no. Yo siempre dije que jamás jugaría en Nacional, pero por eso no voy a "matar" a quien lo haga". (José Enrique De los Santos)
HISTORIA
"Yo entiendo que los jugadores son profesionales, aunque yo en ese sentido no lo fui, porque Nacional quiso contratarme y no acepté, pero por eso hay jugadores que quedan en la historia y otros que no. No deja de ser mejor o peor persona por haber ido a ese club, pero no me cierra, por ejemplo, haberlo escuchado decir cosas antes de un clásico y que ahora se vaya para el otro lado". (Fernando Alvez)