Si el estadio del vecino ves arder...

 20081202 ovación columnas jorge savia 100x100

Peñarol quiere tener "su" estadio, pero tuvo -y tiene- un montón de trabas por las que ni siquiera puso la obra en marcha.

En el fondo, más allá de algunas influencias animadas por la rivalidad con el tradicional adversario, a nivel político y hasta en las altas esferas del Estado, todo se resume a que Peñarol es como el que sale a comprar sin plata; con dinero en la mano, compra cualquiera, es fácil: no tiene terreno propio; o tiene (Las Acacias) pero su dirigencia considera que no es el lugar apropiado.

Por eso es obvio que, a partir de su necesidad, en algún caso a Peñarol lo están "judiando"; ¿o recién ahora se advierte de la riesgosa proximidad del aeropuerto con el estadio?

Ante tanto padecimiento, y mirando lo que pasa con Nacional, que tiene el suyo, hermoso y glorioso, pero cada vez que lo cree conveniente, sea por razones económicas o deportivas, hace a un lado su "sentido de pertenencia" con el Gran Parque Central y hasta "pelea" -como con el recital de Mc Cartney- por ir al Centenario, Peñarol debería acordarse del refrán que dice: "Cuando las barbas de tu vecino veas arder, pon las tuyas a remojar"; y quizá hacerle caso.

¿Y vos qué decís?

www.ovaciondigital.com.uy

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar