De compañeros a rivales en pocas horas. Sergio Rochet y Matías Arezo llegaron a Uruguay tras defender a la Celeste en la gira por Asia donde se disputaron dos amistosos: uno ante Japón (1-1) y otro ante Corea del Sur (2-1). Lo cierto es que el próximo sábado estarán cara a cara y sobre eso habló el arquero tricolor.
"Ya cambiamos el chip, veníamos hablando de eso con Mati (Arezo). Preparado para el sábado que va a ser una final para ambos y que sea positivo para nosotros", admitió el guardameta que podrá tener un duelo especial con quien fue su compañero hasta hace pocas horas.
Rochet confesó que en el plantel de las selección los bromeaban y que a él le decían: "tené cuidado, miralo, vichalo, sacá un poco de ventaja". De todas maneras, admitió la buena capacidad goleadora del atacante: "Tenemos que tener precaución porque en el mínimo detalle la pagás caro. Tiene una virtud de que cuando menos lo esperás saca un remate. Hay que tratar de incomodarle, no darle espacio, pero Peñarol no gira solo alrededor de Arezo".
En relación al encuentro clásico, Rochet analizó: "Va a ser un clásico parejo disputado y en el que los dos nos jugamos mucho. Va a marcar mucho lo que va a ser el año, pero ambos equipos tenemos virtudes y trataremos de encontrar la debilidad del rival y usarlas a nuestro favor".
El guardameta de Nacional sabe que en su regreso se encontrará con un técnico distinto en Nacional ya que cuando se fue estaba Zielinski y ahora está Álvaro Gutiérrez: "A uno lo agarró lejos y hay muchas cosas para hablar con el Guti, pero el grupo está bien, lo sigo con charlas y el ambiente de Los Céspedes es positivo".