"En fútbol está todo inventado", suelen decir muchos entrenadores, aunque a veces también lo hacen los jugadores; por lo general, los más maduros.
Cierto o no, podría agregarse que ni las polémicas estarían fuera del alcance de esa aseveración, lo que parece quedar demostrado con la situación planteada en torno al protagonismo que, con sus excluyentes actuaciones en Nacional, ha readquirido Álvaro Recoba.
"El `Chino` a la selección", se escucha a diario -no como un clamor popular, pero sí con una asiduidad notoria- y, ya unos decibeles más abajo, hay que agregar al lote de quienes en lugar de afirmarlo, al menos se lo preguntan.
Pues bien. "Esta película ya la ví", están en condiciones de decir los veteranos como uno, porque hace 46 años lo que podría haber sido el "rodaje" del debate que generó la desafectación de Julio César Abbadie poco antes del comienzo del Mundial de Inglaterra bien pudo tener el mismo guión bajo el cual hoy sería posible hacer una filmación de lo que ocurre con el "Chino" ahora.
Es que, como si el imaginario director de la versión del siglo XXI se hubiera preocupado porque hubiese similitud entre las primeras figuras, aún con características futbolísticas diferentes y cumpliendo distintos roles, hay puntos de contacto entre Abbadie y Recoba; y no pocos.
El "Pardo" era puntero, aunque renegado, porque fue -y le gustaba ser- "entreala" derecho, un N° 8; y el "Chino" es un enganche clásico, por más que Mancini en el Inter de Milán lo haya puesto de punta; y, aparte de que Abbadie era diestro y Recoba es zurdo, el primero no era un ejecutor de faltas cerca del área ni un rematador de media distancia, aspectos del juego que el segundo domina "como los dioses".
Más aún, el "Pardo" en su juventud, aparte de dribleador, era veloz, de carrera larga; y el "Chino" siempre fue potente, sobre todo en espacios cortos.
Sin embargo, los dos se equiparan en la técnica para pasar la pelota; la precisión quirúrgica para tirar centros -con el balón parado o en movimiento- y muy especialmente los corners; el regreso desde Italia a los "treinta y pico" después de pasajes por el "calcio" que no fueron cortos; el haber jugado con la selección celeste un Mundial cada uno; y la idolatría de ambos entre las hinchadas de los clubes grandes: aurinegros y tricolores.
"El `Chino` a la selección", dicen -o, al menos, se preguntan- muchos ahora. Es más o menos lo que pasó en 1966, cuando Uruguay hizo una gira previa al Mundial de Inglaterra por Europa: el "Pardo" hizo los goles con los cuales los celestes vencieron a Israel por 2 a 1, y tras la derrota por 1 a 0 con Rumania en Bucarest, y el empate 1 a 1 con España el 23 de junio en La Coruña, como Ondino Viera -el entrenador de entonces- debía reducir el plantel y sacar a 4 jugadores, el recorte recayó en Julio César Abbadie, Juan Martín Mujica, Carlos Martínez -el padre de "Manteca"--y Vladas Douksas.
En torno a los tres últimos no hubo mayor discusión, porque Mujica hacía pocos meses que había llegado a Nacional desde Rampla Jrs. y los otros dos jugaban en cuadros chicos: Fénix y Danubio; el "Pardo", en cambio, tras su regreso de Italia en 1962, ya canoso, había salido tres veces campeón uruguayo con Peñarol y venía de ganar en mayo la Copa Libertadores, todo lo cual se había edificado con una gran contribución de los pases, y fundamentalmente los centros, que Abbadie le metía a "Lito" Silva, Spencer y Joya.
Por si todo eso fuera poco, un par de meses después del Mundial, otra vez con ese argumento futbolístico, Peñarol volvió a ganar la Copa Intercontinental al vencer al Real Madrid en Montevideo y en el Chamartin -hoy Bernabeu- de la capital española.
El debate, obvio, quedó sin laudar, incluyendo aspectos físicos que también son comunes a ambas situaciones: hoy no hay certeza de que el "Chino" soporte la continuidad de la exigencia que existe en la alta competencia de nivel internacional; y en el 66, el "recorte" en la selección se produjo después de un amistoso que Uruguay jugó contra el Barcelona y en el cual el "Pardo" sufrió una contractura.
En fin. "El `Chino` a la selección dicen -o, al menos, se preguntan-muchos; y los veteranos están en condiciones de contestar: "Esta película ya la ví"; porque es la misma de hace 46 años. O un "remake", como han tenido títulos famosos de la talla -por citar sólo algunos- de King Kong, Psicosis y La Pantera Rosa. La diferencia está en que la versión en blanco y negro del siglo XX era protagonizada por Julio César Abbadie, y la del XXI es en colores y con otra figura principal: Álvaro Recoba.
PELOS Y SEÑALES
Nombre: Álvaro Recoba.
Nacimiento: 17.03.1976.
Lugar: Montevideo.
Puesto: Enganche.
Clubes: Danubio (1993/95); Nacional (1996/97); Inter, Italia (1997/98); Venezia, Italia (1999); Inter (1999/2007); Torino, Italia (2007/08); Panionios, Grecia (2008/09); Danubio (2010/11); y Nacional (2011-).
Selección: Jugó 69 partidos, 3 en el Mundial 2002, hizo 11 goles, 1 en ese campeonato.
Títulos: Uruguayo, 2011/12; Liga Italia 2005/06 y 2006/07; Copa Italia, 2005/06 y 2006/07); Supercopa Italia 2005 y 2006; y Copa UEFA, 1997/98.
PELOS Y SEÑALES
Nombre: Julio C. Abbadie.
Nacimiento: 07.09.1930.
Lugar: Montevideo.
Puesto: Puntero
Clubes: Peñarol (1950/56); Genoa, Italia (1956/60); Lecce, Italia (1960/62); y Peñarol (1962/68).
Selección: Jugó 26 partidos, 4 en el Mundial 1954; hizo 14 goles, 2 en ese campeonato.
Títulos: Uruguayo con Peñarol, 1951, 53, 54, 62, 64, 65, 67 y 68; Libertadores e Intercontinental, 1966.
Hernán Navascués:
"En 1966, Abbadie iniciaba un leve declive físico; Recoba ahora encontró el `summum`".
José Urruzmendi:
"Hoy todos hacen lo que quiere la pelota; en cambio, la pelota hacía y hace lo que quieren ellos".
Alfredo Etchandy:
"Recoba hace cosas distintas al resto; Abbadie volvió a un equipo que era el mejor de América".
Héctor Silva:
"Hoy hay una diferencia grande entre el fútbol local y el internacional, y antes eso no se daba".