BUENOS AIRES
Diego Maradona, bajo estricto tratamiento antidrogas, se consoló la noche del martes celebrando por televisión la agónica clasificación de Boca Juniors a las semifinales de la Copa Libertadores, mientras se estudia su inminente traslado a otro centro asistencial.
"Se prepara psicoterapéuticamente al paciente para su segunda etapa asistencial en otro centro de salud", dijo ayer un informe médico de la clínica neuropsiquiátrica de la localidad bonaerense de Ituzaingó.
No obstante, el médico personal de Maradona, Alfredo Cahe, advirtió que el ex capitán de la selección argentina va a seguir internado en la clínica privada de Ituzaingó toda esta semana y la semana próxima. Cahe dijo que Maradona, está bien, bajó 20 kilos y "si todo marcha como corresponde, para qué vamos a cambiar de lugar de tratamiento".
Según los médicos, el ex jugador admite paulatinamente el tratamiento por su adicción.