Los apuntes de Uruguay: pruebas fallidas, el nivel colectivo, el posicionamiento de Araújo y la soltura de Martínez

La Celeste derrotó 2-0 a Cuba en el segundo partido de Marcelo Bielsa como conductor de la selección.

Facundo Torres y Thiago Borbas celebran el primer gol de Uruguay.
Facundo Torres y Thiago Borbas celebran el primer gol de Uruguay.
Foto: Estefanía Leal.

Promediaba el segundo tiempo. Marcelo Bielsa estaba enojado y gesticulaba al costado del campo porque el juego no se reanudaba rápido. Minutos después, otra vez el técnico de la selección se mostraba molesto por un cambio de frente impreciso. Esas reacciones del argentino evidenciaban que no estaba contento. Ni por como se estaba dando el trámite, cansino y con poca explosión, ni por el rendimiento de sus dirigidos.

Si bien Uruguay le ganó 2-0 a Cuba en la segunda presentación de la Celeste bajo la conducción de Bielsa, la actuación de la selección dejó gusto a poco ante un rival que está varios escalones por abajo. Con un equipo que será muy diferente al que empezará las Eliminatorias en setiembre -y con varias pruebas por parte del entrenador-, Uruguay colectivamente no funcionó. La Celeste estuvo imprecisa. Por momentos, la presión que se buscó fue desordenada, de igual forma que las subidas de los laterales cuando intentaron tomar más riesgos.

Bielsa puso un equipo ofensivo, con Canobbio y Torres como interiores, pero algo incómodos en esas posiciones, principalmente el futbolista del Athletico Paranaense (pese a que no era un puesto nuevo; Carrasco en su momento lo puso en ese lugar en Fénix). El ingreso de Emi Martínez en el complemento soltó a Carballo, que hasta ese momento había cumplido con una presentación irregular. Por ello, en el tramo final del partido Uruguay creó varias situaciones de gol.

Maxi Araújo, jugando en su puesto natural como extremo zurdo, aprovechó su chance y fue el mejor exponente celeste. También fue el único que fue titular en los dos partidos. A él le cometieron la falta que terminó en el gol de Torres (26’) y fue profundo a la hora de atacar. Pudo abrir el tanteador antes, cuando Rossi lo dejó mano a mano, pero el arquero Arozena lo evitó. A su vez, tiró centros precisos buscando a los atacantes y cerró la noche anotando su primer gol en la selección, aprovechando un rebote en el palo tras un remate de Piquerez, en el minuto 79.

Uruguay no aprovechó las pelotas quietas a favor y en el segundo tiempo por momentos el retroceso defensivo fue muy desordenado, una constante de la noche. De hecho, Mele -que entró por Rochet- tuvo dos o tres intervenciones en jugadas donde Cuba inquietó.

Más allá de los resultados, y de los rivales, fueron dos semanas donde Bielsa pudo conocer y transmitirle su idea a un grupo grande de futbolistas.

José Luis Rodríguez jugó gran parte del partido como central.
José Luis Rodríguez jugó gran parte del partido como central.
Foto: Estefanía Leal.

Del Pumita de central al orden de Emi Martínez

Emiliano Martínez jugó poco más de 25 minutos, pero los aprovechó muy bien y complementó la buena presentación que había realizado contra Nicaragua. Con su ingreso le dio orden a la mitad de la cancha, liberó a Felipe Carballo -irregular hasta ese momento- y soltó en ofensiva al equipo, que cambió en algo el sistema táctico, al tener a dos volantes de roles similares. Sin dudas que el exjugador de Nacional fue uno de los que exprimió al máximo esta doble fecha FIFA y, seguramente, se ganó un lugar en la consideración, de igual forma que lo hicieron Rodrigo Zalazar y Maximiliano Araújo.

En ese sentido, Joaquín Piquerez fue otro de los que tuvo un buen rendimiento. Aunque da la impresión que el dueño del lateral izquierdo es Mathías Olivera, bien puede entrar en la rotación de la selección, en un sector donde también aparecen Matías Viña y Lucas Olaza.

A su vez, anoche Marcelo Bielsa sorprendió cuando se lesionó Mauricio Lemos. En lugar de darle ingreso a un zaguero -como Mouriño, Boselli o González- optó por colocar a Guille Verela (titular contra Nicaragua) y pasar al Pumita Rodríguez de central, donde respondió, aunque algo desordenado en su accionar.

“Hay que ser autocrítico, hoy no fue mi mejor noche”, comentó en zona mixta sin rodeos Agustín Canobbio, a quien no se lo vio cómodo jugando de interior. Así como pasó con Araujo el partido pasado, o con Viña, el cambio de posición le jugó una mala pasada.

Por último, ni Thiago Borbas ni Matías Arezo no lograron sobresalir.

Emiliano Martínez volvió a tener minutos interesantes.
Emiliano Martínez volvió a tener minutos interesantes.
Foto: Estefanía Leal.

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