ENRIQUE ARRILLAGA
Parece ser una historia de nunca acabar. La violencia en los espectáculos deportivos volvió a decir presente ayer en el Parque Capurro, donde Racing le ganaba a Fénix por 3 a 1 y cuando transcurrían 78`, el árbitro Daniel Fedorczuk suspendió el encuentro debido a los incidentes que provocaron unos pocos hinchas del local.
El "clásico del oeste", tal como lo llaman los más allegados a estas dos instituciones se desarrolló con normalidad hasta que La Academia liquidó el partido a los 73` gracias al gol de Rodrigo Pastorini.
De ahí en más comenzaron a llover los insultos desde la tribuna de Fénix hacia los jugadores y también al cuerpo técnico del local.
Un grupo de parciales albivioletas rompió un candado que separa la tribuna oficial de una de las cabeceras y allí comenzó a desencadenarse la lamentable historia.
No más de 15 inadaptados pasaron para la cabecera que los separaba de sus rivales y comenzaron a romper la tribuna, arrancando los hierros y tirándolos hacia las gradas visitantes como si fueran lanzas.
Jorge Contreras fue el primero en correr hacia el sector donde estaba la hinchada visitante para pedir que no cruzaran el alambrado.
En su gran mayoría, los parciales cerveceros se calmaron, pero los de Fénix no, sino que por el contrario, continuaron los desmanes y tuvo que intervenir la Policía.
Corridas en la tribuna oficial, proyectiles hacia el campo de juego, balas de goma, gritos, insultos y muy poca cordura fueron la tónica en el Parque Capurro.
Las garantías no estaban dadas para continuar y Fedorczuk suspendió el juego.
Acertada medida de los árbitros en medio de un clima que no era el mejor y que se trasladó a la calle, donde en los Accesos los mismos inadaptados de Fénix salieron al cruce del camión que trasladaba a los hinchas de Racing. Allí solo hubo corridas y pedreas y no pasó a mayores.
No hubo heridos ni detenidos, pero nuevamente ganaron los violentos.
Racing se fue con una victoria que le da buen respiro en la lucha por el descenso
El panorama deportivo para Racing no comenzó de la mejor manera. Es que a los 9`, Fénix se puso en ventaja gracias a un certero cabezazo de Martín Cardozo tras una floja salida de Jorge Contreras.
El local arrancó mejor, pero hizo el gol y se apagó. La visita mejoró, creó varias situaciones de peligro sobre el arco de Luis Mejía y a los 35` empató.
Un córner desde la derecha lo despejó la defensa, Cristian Ortíz tomó el rebote, desbordó y mandó la pelota al medio, donde apareció Rodrigo Pastorini para anotar la igualdad.
Así se fueron al descanso, con el equipo de Jorge Giordano dominando las acciones ante un desconocido conjunto albivioleta.
En el complemento, la visita salió decidida a llevarse la victoria y lo consiguió.
A los 57` se cumplió esa vieja ley que dice que dos cabezazos en el área terminan en gol. Fue Manuel Fernández el que mandó la pelota al fondo de la red y puso el 2 a 1 para desatar la alegría de los hinchas de Racing.
Fénix no despertó y lo pagó caro. A los 68` Pastorini puso la pelota en un ángulo y le dio un triunfo vital a Racing, que sumó un triunfo más que vital.