La llamada a Julio Ribas y la salida de Progreso

El acuerdo con Mario Saralegui se dio el lunes por la noche. El entrenador recibió una llamada de Juan Pedro Damiani dándole el "Ok" para que asumiera como el nuevo entrenador de los aurinegros.

Sin embargo, ayer de mañana, Damiani entabló un contacto telefónico con Julio Ribas, técnico de la selección de Omán.

Pudo haber sido el cambio de rumbo de último momento. Lo cierto es que Ribas no pudo rescindir su contrato y dejó sin efecto la posibilidad de volver a dirigir a Peñarol.

Esa llamada, sorprendió a muchos. Incluso a varios consejeros y a quienes habían mantenido la ronda de negociaciones con Mario Saralegui, Aníbal "Maño" Ruiz y Diego Aguirre.

El nombre de Ribas era el "tapado" que tenía Damiani (ver Ovación del lunes), pero imaginaba que la diferencia económica entre un mercado y otro iba a ser inviable el retorno.

Tras el contacto telefónico, se encontró con una respuesta impensada: "voy". Después, Ribas no pudo contactarse con el Príncipe de Omán (estaba reunido con Joseph Blatter según explicó en Sport 890) y echó por tierra la chance de regresar al Uruguay.

Por otro lado, Mario Saralegui se contactaba el lunes por la noche con el presidente de Progreso Gabriel Franco para anunciarle que se vinculaba a los aurinegros.

Saralegui se despidió del plantel ayer de mañana.

La ida del entrenador no fue una sorpresa para los del Pantanoso. Tenía acordada una "cláusula gatillo" en su contrato en donde estipulaba que si recibía una oferta mejor, podía rescindir unilateralmente su vinculación.

De todas formas, Saralegui habló con Franco quien lo entendió y respaldó su decisión.

¿Qué hubiese pasado si Julio Ribas rescindía su contrato con la selección de Omán?

Saralegui se quedaba sin el pan y sin la torta. Y el papelón de Peñarol hubiese sido mayúsculo.

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