La celeste realizó un ensayo cargado de luces y sombras

| Ligüera de penal, Peralta y Perrone convirtieron los tres goles de Uruguay, en la despedida

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CESAR BIANCHI

Uruguay le ganó ayer 3-2 a la Mutual de futbolistas en un encuentro amistoso jugado en el Complejo de Alto Rendimiento Uruguay Celeste. Aunque claro, esto no es lo que más le importa al técnico de la selección, Juan Ramón Carrasco. A él le interesa el funcionamiento del equipo, que ayer tuvo luces y sombras en el último apronte previo al primer partido internacional amistoso de su era, ante Argentina.

En los primeros 45 minutos se vio al elenco que hoy será titular en La Plata, esto es con Munúa en el arco, Romero, Bizera, Cristian González y Lago en el fondo, Sosa y Diogo en la contención, Ligüera de enganche y Estoyanoff, Abreu y Hornos como delanteros. En frente un combinado de la Mutual con algunas caras conocidas, algunos de los desocupados que tiene el fútbol de acá.

Las "luces" ya citadas estuvieron en la atinada marca y proyección del cerrense Adrián Romero, la concentración del "Pato" Sosa, la explosión de Estoyanoff —que desbordó todas las veces que quiso a espaldas del ex tricolor Dardo Pereira— y la dupla que se conoce de memoria: Ligüera-Hornos.

En el debe, para llevarse como deberes a la otra orilla, la poca movilidad de Abreu (quien, vale decir, no tuvo ocasiones para anotar), las escasas subidas de Lago por izquierda y el llamativo bajo rendimiento del darsenero Diogo.

"¡Abrite Martín!", a Ligüera, para que busque el pase, "¡Esa ‘Pato’!", por una habilitación correcta de Sosa, "¡Subí por acá Cristian!", como dándole aliento a González para que se tenga fe, fueron algunas de las indicaciones de "JR" Carrasco a sus dirigidos. Pero también se reservó rezongos, como "¡tenías a Diogo por este lado, Germán!", a Hornos.

A los 24’ Ligüera metió un centro para Hornos que les ganó a los zagueros en el salto y anotó, pero... el árbitro cobró penal. "Penal y gol es gol", le protestó Abreu, como en el campito. Ligüera convirtió el penal. A todo esto, Lembo seguía trotando con pelota alrededor de la cancha. Cinco minutos después, el experiente Alejandro Larrea habilitó notablemente a Julio De Souza, que se le escapó a González e hizo lo que hoy todos los rivales de Munúa quieren: hacerle un gol. "Perdió el invicto", comentó algún colega.

Para el segundo tiempo, jugó el equipo "B", como lo llama el técnico. A los 19’ de ese complemento anotó Horacio Peralta, luego de que el delantero de Nacional recibiera un pase de Sarkissian —de lo mejor—, eludiera al golero Macías y anotara.

Aumentó Diego Perrone seis minutos después, luego de un desborde del participativo Peralta. Pero el jugador tricolor también erró un gol solo frente al arco y previamente Melo había errado uno en situación oportunísima para convertir. En ambas ocasiones, "JR" sonrió, miró a los periodistas y dijo: "Ahora nos llegan una vez y nos clavan". Dicho y hecho. A los 33’ en la única llegada de la Mutual en esos 45’, el "Memo" Guillermo Castillo se la picó por arriba al arquero De León. "¿Qué les dije?", preguntó.

Lo más rescatable de todo: la selección siempre buscó tocar, tocar y tocar. Obedientes ellos.

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