El martes 12 de abril quedará en el mejor recuerdo del hincha de Peñarol. No por el resultado del encuentro frente a Independiente, sino por haber presenciado el "banderazo" en el Estadio Centenario, una iniciativa de la propia hinchada que vio la luz una noche de Copa Libertadores. La autoproclamada "bandera más grande del mundo", cubrió toda la Amsterdam y más de la mitad de la Olímpica, en un hecho que fue destacado por las cadenas deportivas internacionales. Sin embargo, la fiesta de las tribunas no pudo vivirse en la cancha, donde un Peñarol sin ideas cayó ante un rival ya eliminado y que afrontó el partido con jugadores suplentes. Fue derrota por 1 a 0 y la bandera pasó a ser lo mejor de la noche.