Las autoridades genovesas determinaron hoy que el partido que jugarán mañana Genoa y Milan por la penúltima fecha del campeonato italiano se dispute finalmente a puertas cerradas para evitar desmanes.
La decisión fue adoptada a altas horas de la noche del sábado por el jefe de la policía genovesa, Francesco Musolino, tras evaluar con sus pares de las fuerzas de seguridad regionales la situación generada por este partido.
El de mañana iba a ser el primer duelo en 15 años, desde el asesinato del fanático de Genoa Vincenzo Spagnolo a manos de simpatizantes del equipo "rojinegro" en que los aficionados de Milan podían acompañar a su equipo en el estadio Luigi Ferraris.
Las amenazas que aparecieron pintadas en las cercanías del estadio San Siro y los llamados a través de Internet de los hinchas de Genoa a vengar la muerte de Spagnolo, terminaron por convencer a las autoridades de jugar el partido sin público.
"No quisiera que se generasen tensiones o hechos de violencia. No provoquen, ni acepten provocaciones. Si amaban a Vincenzo, díganle no a la violencia", pedía hoy el padre de la víctima, Cosimo Spagnolo, antes de conocerse la decisión.
Su hijo fue asesinado el 29 de enero de 1995, pese a lo cual Cosimo Spagnolo pidió recordarlo del mejor modo y dejar de lado cualquier tipo de "vendetta", porque -explicó- "mi familia nunca la buscó". "Sólo queremos justicia", completó.
En la misma línea se expresó el DT brasileño del Milan, Leonardo, quien apostó a que no se generen desmanes en torno al partido de mañana y dijo que "llegó la hora de tomar conciencia de lo que está pasando en el fútbol italiano". (ANSA).