DANIEL ROSA
Peñarol rompió el molde y levantó la Copa Bimbo 2012. Logró su primer triunfo en los 90´ en este torneo y de qué manera, porque se impuso por un contundente 4-2 sobre Palestino en la final, con dobletes de Emiliano Albín y Santiago Silva.
Los aurinegros ratificaron virtudes ya mostradas en el clásico, cuando debieron conformarse con el 1-1 pese a haber merecido un triunfo conseguido en los penales: buena intención por jugar de primera, interesantes movimientos colectivos y velocidad por las bandas. A ello le añadió anoche buena definición, lo que le permitió golear.
Gregorio Pérez modificó el equipo, pero no el esquema. Le dio la posibilidad desde el inicio a Lerda, Albín, López, Montelongo, Amodio, Zambrana y Silva y todos rindieron en buena forma. El partido sirvió sobre todo para confirmar que López y Zambrana, dos jugadores que en principio no iban a ser tenidos en cuenta, pueden dar una mano al menos como alternativas de cambio. Y también marcó el debut de Montelongo, quien volvió a jugar luego de casi ocho meses de ausencia a causa de una lesión sufrida en Italia.
A diferencia del equipo del clásico, la formación de anoche jugó mucho más suelta y eso le permitió ganar dinámica. Con Albín y López hubo mucho más desdoble de los laterales al ataque, lo que redundó en una gran cantidad de triangulaciones que garantizaron salida limpia.
El gran tanto de Albín a los 28´ ya definió el partido, porque se vio que Palestino no tenía con qué hacerle fuerza a Peñarol.
Si fue bueno el panorama ofensivo de la primera parte, cuando Peñarol ya estaba 2-0 arriba, fue incluso mejor cuando ingresaron Aguiar y Guichón, quienes le dieron más velocidad a la ofensiva y otra arma: el remate desde lejos. El primero hizo una gran jugada con Zambrana para dejar de cara al tercer tanto a Silva, en tanto Guichón metió un pique acalambrante y tuvo la claridad para pisar el área y en lugar de rematar, como tentadoramente aparecía la resolución de la jugada, ver que a su lado venía Silva para servirle el cuarto.
Peñarol empezó bien el año, levantando una copa.
La cifra
5 GOLES en dos partidos logró Peñarol: uno en el clásico y cuatro anoche.
La estrella
Emiliano Albín
Anotó un gol de zurda (el primero), otro de derecha y siempre fue salida.