El Superclásico de las Américas entre Argentina y Brasil, con jugadores que en su gran mayoría actúan en clubes de sus países, fue suspendido por falta de luz sin que se haya jugado un solo minuto.
La energía eléctrica empezó a disminuir abruptamente apenas ambos equipos salieron a la cancha y tras casi una hora y media de espera el encuentro fue suspendido.
Los jugadores estuvieron peloteando alrededor de una hora dentro de la cancha; luego se fueron a los vestidores y como el problema no se solucionaba el partido fue suspendido ante unas 18.000 personas a los cuales por los altavoces del estadio se les prometió devolverles el dinero que pagaron por su boleto.
``Se esperó un tiempo prudencial y se suspendió el partido´´, dijo a la prensa Germán Lerche, secretario de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
Brasil, con un penal de Neymar sobre la hora, ganó 2-1 el choque de ida y para el desquite no hay fecha.
El técnico y el director de selecciones de Brasil expresaron su desagrado por la suspensión de un partido de fogueo ante su tradicional rival Argentina, debido a la falta de luz en un estadio del norte argentino, inaugurado hace poco más de un año.
``Esto es una falta de respeto para la selección´´, dijo Andrés Sánchez, director de selecciones de la Confederación Brasileña de Fútbol, tras la suspensión del cotejo entre Brasil, el país que más veces se ha coronado campeón mundial en la historia, con cinco, y Argentina, que embolsó dos.
Sánchez dijo que el encuentro, con jugadores que en su gran mayoría actúan en equipos de las ligas de sus países, fue postergado en forma indefinida.
``No hay una fecha disponible para jugarlo´´, destacó.
El técnico de Brasil, Mario Menezes, dijo que ``Argentina y Brasil son dos equipos muy grandes y no pueden pasar por este tipo de situaciones´´.
No se informó oficialmente sobre las causas del problema. Pero el estadio el estadio quedó a media luz, al parecer por fallas en un grupo electrógeno, cuando los jugadores salieron a la cancha.
``Consulté con los dos arqueros y me dijeron que no veían´´, dijo el árbitro del partido, el chileno Enrique Ossés. ``Nadie garantizaba que la luz iba a volver y por eso suspendí el partido´´.
El diario Clarín, al igual que otros medios, destaca que la primera falla empezó cuando el microbús que conducía al plantel de Brasil con un chofer argentino, chocó levemente a uno de los remolques de los generadores, que enseguida empezó a emitir humo.
Cuando por los altavoces se anunció la suspensión y que se devolvería el dinero que pagaron por su boleto, los aficionados silbaron o abuchearon pero no se generaron incidentes.
``íQué papelón!´´, titula el deportivo Olé. ``Anulamos a Brasil´´.
El estadio, con capacidad para unas 25.000 personas, fue inaugurado en mayo de 2011 con un partido entre Argentina y Paraguay y además fue sede de un cuadrangular Sub20.
(AP)