Tokio - El Internacional de Porto Alegre disputará la final del Mundial de Clubes tras doblegar hoy al Al Ahly egipcio gracias a su superior pegada, en un partido que careció de brillo.
El conjunto brasileño, que disputa el torneo en calidad de campeón de la Copa Libertadores, tumbó a su rival con dos zarpazos de sus dos jóvenes promesas Alexander "Pato" y su sustituto, Luiz Adriano, de 17 y 19 años.
El "rey" del fútbol africano mereció más premio y se despidió del torneo dejando la sensación de que el nivel de su juego es equiparable al sudamericano.
El partido comenzó con dominio territorial del Al Ahly que dio la impresión de estar más rodado al ser su segundo partido en cuatro días.
El domingo pasado se había ocupado de abrir el torneo con una victoria cómoda ante el campeón de Oceanía, el Aukland City (2-0).
El once que dispuso el portugués Manuel Jorge se adueño de la zona central y comenzó a crear peligro.
La más clara partió de las botas de Aboutrika con un lanzamiento de falta que paró sin problemas Clemer, pero que sirvió de aviso, puesto que de esta manera anotó el delantero egipcio en el debut de su equipo en el mundialito.
El Inter se quitó de encima el dominio de los "diablos rojos" con un fútbol muy directo, buscando rápidamente las bandas o con balones largos al centro donde pedía la pelota el "Pato".
A los nueve minutos, el conjunto brasileño metió el miedo en el cuerpo a su rival al marcar un gol que fue anulado por fuera de juego.
El partido se equilibró y entró en una fase de juego monótono con ocasiones esporádicas para ambos equipos, pero sin peligro real.
Entonces llegó en primer gol, en una jugada desafortunada para el Al Ahly. Mostafa acudió a ayudar a la defensa y despejó un balón que quedó a los pies de Alexandre Rodrigues da Silva, alias "pato".
Sólo frente al portero, a la nueva sensación del fútbol brasileño no le temblaron las piernas y batió a El Hadary de tiro cruzado.
El partido parecía ya en manos del Inter, sin embargo su oponente no estaba dispuesto a ser derrotado tan fácilmente.
A falta de diez minutos para el descanso, un potente lanzamiento de falta de El Nahas obligó a Clemer realizar una espectacular estirada para despejar un balón en la escuadra derecha.
Y dos minutos después, Aboutrika recogió un balón dividido en la frontal del área y lo envió al palo de un fortísimo disparo.
Tras el descanso El Al Ahly siguió volcándose en el área brasileña y a los ocho minutos su esfuerzo obtuvo recompensa.
El angoleño Flavio empató el partido con un espléndido remate de cabeza a centro de Said.
Entonces comenzó otro partido para el Inter. Sin mucha brillantez el campeón sudamericano comenzó a cercar el área africana hasta que logró recuperar el mando en el marcador.
Un córner ejecutado por Ceara al primera palo, fue rematado de cabeza de modo brillante por Luiz Adriano al fondo de las mallas.
Quedaba entonces un cuarto de hora para el final del partido, tiempo que "los colorados" usaron para conservar el balón y amarrar la victoria.
Incluso pudieron haber aumentado su renta, pero el envenenado disparo de Fernandao en los minutos finales lo paró el guardameta egipcio.
El Inter, que juega para mantener la supremacía del fútbol sudamericano en este torneo, espera ahora a su próximo rival en la disputa por el título que saldrá del partido que disputarán mañana el Barcelona y el América de México.
Alineaciones:
1 - Al Ahly: El Hadary (min. 81, Abdelhamid); El Shater (min. 73, Ahmed Sedik), Said, El Nahas, Gomaa; Mohamed, Ashour, Mostafa (min. 45, Emad Moteab), Shawky; Aboutrika, Flavio.
2 - Internacional: Clemer; Ceara, Indio, Fabiano Eller, Hidalgo (min. 63, Cardoso); Wellington Monteiro, Alex, Edinho; Fernandao, Iarley (min. 82, Vargas), Alexandre Pato (min. 65, Luiz Adriano).
Goles: 0-1, min. 23: Alexandre "Pato". 1-1, min. 53: Flavio; 1-2, min 72: Luiz Adriano.
Arbitro: Subkihiddin Mohd Salleh (MAS) amonestó con tarjeta amarilla a Fernandao (min. 28), Gomaa (min. 42), Flavio (min. 58) y Alex (min. 90).
Incidencias: Primer partido de semifinales del Campeonato Mundial de Clubes de la FIFA disputado en el Estadio Nacional de Tokio que presentó algo más de media entrada con 33.690 espectadores.
EFE