Jugadores de la selección mexicana Sub-22, que disputará la Copa América, en Argentina, rechazaron versiones según las cuales en el hotel donde se alojaron en Quito, donde vencieron a la escuadra ecuatoriana, algunos futbolistas permitieron el ingreso de prostitutas.
Un diario mexicano citó a Mauricio Novoa, jefe de seguridad del hotel Quito, donde dos hombres robaron pertenencias de los jugadores, diciendo que las llaves les fueron entregadas por las "mujeres de la noche".
El delantero mexicano Oribe Peralta, uno de los afectados por el hurto, dijo desconocer por completo la versión de las autoridades ecuatorianas.
"No, no, no sé nada, nada. ¨De prostitutas? No, no sabemos nada. Si estábamos en el partido, cómo va a ser que pase eso. Nosotros estábamos en el partido. No sabíamos nada y de hecho no nos han dicho nada todavía", expuso.
México acumula así un escándalo más a otros que persiguen a sus jugadores de fútbol, como la prueba antidoping que dio positivo para clembuterol y dejó fuera a cinco jugadores en la recién concluída Copa de Oro en Estados Unidos o la versión de apuestas ilegales en partidos de esta misma competencia.
La escuadra llegó anoche a Buenos Aires y se declaró lista para su último amistoso, ante Bolivia, en el Estadio del Vélez Sarsfield. (ANSA)