MELBOURNE | ANSA
El campeón Fernando Alonso cosechó ayer su segundo triunfo y tercer podio del año en la Fórmula 1, al ganar con abrumador dominio un accidentado Gran Premio de Australia y estirar a 14 puntos su ventaja al tope del Mundial.
"La victoria no estuvo nunca en peligro, siempre controlamos la carrera", afirmó el piloto de Renault, quien ganó con llamativa comodidad, superando al finlandés Kimi Raikkonen (McLaren) y el alemán Ralf Schumacher (Toyota).
La tercera carrera de la estación, enmarcada por una sucesión de choques y nueve abandonos, consolidó el abrumador dominio de Renault. Schumacher debió abandonar tras accidentarse en la vuelta 32, mientras que su compañero, el brasileño Felipe Massa, sufrió el mismo percance en el primer giro.
El vehículo de seguridad entró cuatro veces al trazado australiano de Albert Park.
El español dio notable respuesta de manejo cada vez que tuvo pista libre delante, con un dominio que la suma final de los cronómetros no reflejó con nitidez.
El primer agitar de banderas amarillas (precaución) sobrevino inmediatamente después de la caótica largada, donde varios autos se chocaron entre sí, entre ellos Massa, el italiano Jarno Trulli (Toyota), el austríaco Christian Klein (Red Bull) y el alemán Nico Rosberg (Williams).
Cuando se liberó la velocidad, Alonso sobrepasó en estupenda maniobra al británico Jenson Button, dueño de la pole position pero con menos potencia en su Honda.
Raikkonen intentó atacar al español en las vueltas finales (allí marcó el récord de vuelta con 1.26.045), pero el campeón mundial controló la situación sin sobresaltos.
Segundo desde la novena vuelta, cuando había superado a Button tras el segundo ingreso de la "safety car" (por accidente del Red Bull de Christian Klein), Raikkonen perdió tiempo en el segundo pit-stop porque debieron cambiarle la trompa de su McLaren, dañada en un contacto con el Honda del inglés. Ralf Schumacher sorprendió con el tercer puesto, con un Toyota que mostró una inesperada mejoría y le permitió un notable resultado.